Toda la historia y los personajes son propiedad de Lucy chan.
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::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::: DAIGAKU MEMORIES ::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

Escrito por Lucy chan

Capítulo 6: Comienzo en la Universidad

 

 Los días que predecieron a la obra pasaron muy rápidamente. Sayuri compró algunas cosas para el nuevo curso, como una mochila nueva donde transportaría sus libros y una carpeta de color lila.

Por fin el primer día de clase llegó. La joven se sentía bastante nerviosa, era su primer día de Universidad y se sentía, verdaderamente, aterrorizada. Era un paso bastante grande saltar del instituto a los estudios superiores, la muchacha era una auténtica novata en ese, para ella, desconocido mundo universitario.

Eran alrededor de las nueve de la mañana cuando la muchacha  traspasó la puerta del campus. Aunque ya había estado allí en anteriores ocasiones, lo veía distinto, cientos de estudiantes iban atravesando las verjas y ubicándose en las distintas facultades.

Siguió el camino que conducía hasta la facultad de periodismo, justo pasando ingenierías y al lado de medicina. Muchísimos estudiantes, casi incontables se distribuían en las puertas de cada edificio esperando entrar. Algunos charlaban en grupos reducidos, otros miraban solitarios una hoja con los horarios.

Sayuri atravesó al puerta principal de su facultad y se dirigió al salón de actos, ubicado en la parte baja derecha del edificio donde tendría lugar la ceremonia de presentación. Aunque la chica contaba ya con los horarios de los cuatrimestres desde hacía varios días, tenía que asistir a la ceremonia de apertura de primer curso.

Miró un poco recelosa a los alumnos de los cursos superiores, puesto que las tipicas "novatadas" estarían a la orden del día. Sin embargo llegó en perfectas condiciones al salón de actos de la Universidad que se encontraba en el edificio principal.

Al llegar allí vio a los alumnos de primer año de todas las carreras entrar a la sala de actos. Aquello era enorme! Como un teatro. Allí era donde se impartían las conferencias y presentaciones más importantes a nivel general.

No supo a donde ir, sabía que tenía que colocarse junto a los de su carrera pero no supo a donde dirigirse así que, echándolo a suertes, fue hacia su derecha. Se dispuso entre la multitud simulando una más pese a que no tenía ni idea, a ver si, con suerte, pasaba inadvertida.

No habló con nadie pero puso escuchar la conversación de dos jóvenes que estaban justo delante suyo:

- Dicen que el señor Suzuki es muy duro en anatomía patológica. En la primera clase te hace ya abrir los vientres de los cadáveres…

- Buenooooooooo…. - pensó Sayuri con un gesto de entre repugnancia (imaginándose la escena) y cortada.- creo que me acabo de meter en Medicina…

- Perdona… - dijo un chico que se encontraba a su derecha.- Me parece que periodismo está más a la derecha.

La muchacha pegó un brinco.

- Como…

- Fácil… - respondió él acabando la pregunta.- Se te están cayendo todos los horarios de la carpeta, y me parece que  ética periodística no se da en Medicina.

Ah… gracias… - ella bajó su vista y pudo comprobar como todo estaba en el suelo. Se ruborizó. A continuación se agachó para recoger todo.

- Espera, te ayudo.- El muchacho también lo hizo. Sayuri le observó disimuladamente. Era delgado, de cabellos morenos que le caían por la frente, encima de unas redondas gafas que resaltaban sus ojos verdes

- Bueno yo… me voy… gracias.- musitó ella levantándose.

Sayuri se apresuró a alejarse de allí recogiendo los horarios que se le habían caído y dirigiéndose hacia los estudiantes de su carrera. Preguntó a varias chicas para asegurarse de que no volvía a errar.

Cuando se colocó en su sitio suspiró aliviada.  Miró a su alrededor y cerró los ojos, la verdad es que la charla no le interesaba mucho, pues eran más que nada las normas y deberes de los estudiantes.

Tras casi una hora los estudiantes se dirigieron a sus respectivas facultades para comenzar con sus clases.

La muchacha miró su horario:

- Teoría de la comunicación… clase 322… - dijo para si misma.- Perfecto… y donde estará la clase?

Miró a su alrededor y se coló en un grupo bastante amplio de gente que había visto en la ceremonia de inauguración, por lo que supuso que serían de primer curso, y les siguió hasta el tercer piso.

Se sentó en una de las mesas del aula. Podía ver como había mucha gente charlando entre sí, pero ella no conocía a nadie y se sentía un tanto desplazada. Se levantó y se dirigió a un grupo cercano.

- Hola.- dijo un poco insegura.

Una chica se giró. Ella tenía el cabello rubio, corto y bien peinado. Sus ojos eran grandes y rasgados y estaban maquillados con una fina raya de eye liner en la parte superior y sombra de ojos blanca. Vestía con ropa de marca, muy arreglada.

- Hola! - contestó la desconocida.

- Estooo… Me llamo Sayuri Umezaki. Encantada.

- Y yo Meiko Kanzen.- contestó ella mirándola fijamente.

Sayuri se unió al grupo y comenzó a charlar, al principio muy tímidamente, pues le costaba un poquito entrar a la gente.

Las dos chicas que acompañaban a Meiko eran físicamente muy parecidas. Ambas morenas con el cabello a la altura de los hombros, cortado a capas y con las puntas abiertas hacia fuera. Sus ojos eran almendrados, vivaces y de color gris. Labios finos y sonrisa contagiosa…

- Anda! Si son gemelas! - exclamó Sayuri al darse cuenta.

Ambas rieron.

- Somos Yukari y Hanako Onaji.

- ¿Gemelas y ambas en la misma carrera?

- Si, aunque parezca curioso.- dijo Yukari bastante emocionada.- Desde pequeñas siempre nos ha interesado cotillear y enterarnos de todo.

- Marujonas.- interrumpió Meiko.

Las gemelas rieron.

- Hemos ido siempre al mismo colegio - prosiguió Hanako.- Estudiado lo mismo y con gustos similares.

Fisicamente ambas eran absolutamente idénticas a excepción de que Hanako llevaba un pequeño lunar al lado de su ojo izquierdo.

En ese instante el profesor entró en el aula y todos se dispusieron en sus respectivos pupitres.

A la hora de la comida Sayuri se acopló al grupo de Meiko, Yukari y Hanako. El cuerteto fue a la cafetería de la facultad que se encontraba en la planta baja.

La sala era bastante grande, a la izquierda había una gran barra donde el camarero servía los pedidos. En la parte derecha, centro y fondo estaba repleto de grandes mesas donde los estudiantes se acomodaban, o más bien se amontonaban, entre apuntes y sandwiches.

- Vaya! - exclamó Yukari abriendo de par en par sus ojos.- Y eso que es solamente el primer día! Es peor que la cafetería del colegio en hora punta.

- Habrá que venir pronto o nos quedaremos sin sitio.

Cuando pudieron pedir salieron al exterior. Sayuri respiró hondo y miró el reloj. Todavía eran las doce. Se sentó en uno de los bancos de madera que había en la entrada de los jardines de la facultad; dejó su carpeta y mochila a un lado y tomó un largo sorbo al zumo que sostenía. Sus tres compañeras charlaban animadamente pero ella estaba fuera de la conversación. Levantó la vista y pudo ver la facultad de enfrente.

- Cachis! - exclamó.-  Medicina. Me persigue esa carrera.

Hanako se acercó a Sayuri y la agregó a la conversación:

- ¿A que instituto ibas tu? - le preguntó la gemela.

- Al Yamatachi. - dijo un poco parada.- ¿Por qué lo preguntas?

- Yamatachi?? ¡No me suena de nada! Ese no está en Kiwakura.

- Emmmmm… no, está en Tokyo.

- ¡Ya decía yo! - prosiguió la otra gemela.- Por eso no me sonaba tu cara de nada. Entonces vienes de Tokyo.

- Si. Me mudé aquí hace pocos días. Comparto piso con una chica de Niigata.

- Nosotras tres somos de Kiwakura.- musitó Meiko.- No les hagas mucho caso a las Onaji, la prensa rosa corre por sus venas.

La joven castaña miró a las chicas un poco cortada. La verdad es que por una extraña razón las tres le habían caído muy bien.

Alrededor de las cuatro de la tarde Sayuri regresó al piso.

Se encontraba vacío, Shinobu no había llegado todavía de la universidad. La muchacha se descalzó a la entrada y dejó sus zapatos bien colocados al pie del escalón de la entrada. Fue a su habitación y dejó caer encima de la cama su mochila y su carpeta. No tenía muchas ganas de recogerlo todo, estaba cansada. Se desnudó y se dirigió al cuarto de baño.

Pese a que era pequeño, el baño era típico japonés, con una pequeña banqueta para sentarse frente a una ducha, para lavarse. Justo a su lado una bañera humeante hasta casi el borde de agua dejaba subir un espeso vaho que empañaba las baldosas azules. El w.c. se encontraba en otra habitación, separado del baño.

Después de lavarse introdujo su cuerpo en el fluido caliente, el agua rebosó por los bordes cayendo al suelo y, seguidamente, tragada por el desagüe que había en el centro.


Después de un rato salió de la bañera.   Enrolló su suave cuerpo en un albornoz de color blanco y salió al comedor.

Shinobu se encontraba sentada en el suelo viendo la tv mientras engullía una bolsa de patatas fritas.

- ¿Qué tal el primer día? - le preguntó la rubia.

- Ah… bien. No imaginaba que fuera así, es muy diferente del instituto.

- Jaja… normal… que te creías? Bueno, los primeros días supongo que te encontrarás algo rara .- ella tragó otra patata.- Pero te vas acostumbrando y es mucho mejor. Más libertad.

- TOC TOC - llamaron a la puerta. Sayuri, todavía ataviada con el albornoz salió a abrir.

- Bueeeeeeeeeenaaaasss!!!!!!!!!!!! - Saludó una  cabellera pelirroja rizada, que parecía que hacia años que no veía un peine.

- Minako chan.- dijo un poco asustada la joven castaña. Todavía no se había acostumbrado a los saludos tan efusivos de su vecina.

- Venía a veros. En casa me aburro…

- Ah...

- Y bueno que no me voy a quedar en al calle...- la chica de cabellos rizados entró a la vivienda.- Shinobu dame patatas! ¿Que programa estás viendo?

- Uno en el que encierran a 12 personas dentro de una casa durante varios meses rodeados de cámaras.

- JUAS! A veces lo veo, trae Coca-Cola.

- Estoooooooooo… - Sayuri se sentía ignorada, todavía sujetando el pomo de la puerta de entrada.- Pasan de mi…

A continuación cerró la puerta y atravesó el salón, dirigiéndose a su habitación.

- Buenas noches.

La muchacha cerró la puerta y se tumbó en la cama. Suspiró y miró el techo con gesto de cansancio, el baño la había relajado más de lo que pensaba. Cerró sus ojos, sin apenas fuerzas para ponerse el pijama y se quedó profundamente dormida.

CONTINUARA

Notas de la autora: Ha pasado bastante tiempo desde que terminé el capitulo 5 ^^U Desde antes de verano! Gomen Nasai! Estuve súper  liada y agobiada con los estudios y no me dejó tiempo absolutamente para nada :-( Pero ya salí de la crisis ^_^ Me he tomado un descansito! (me lo merezco mucho :-P) Así que volví a re tomar Daigaku!! Muchas gracias a todos por esperar el capítulo y vuestros mails de ánimo!!! Para cualquier cosa escribidme a lucychan84@hotmail.com