Toda
la historia y los personajes son propiedad de Lucy chan.
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::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::: DAIGAKU MEMORIES
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Escrito por Lucy chan
Capítulo 5: Entre bambalinas
El
sábado por la tarde llegó y las dos chicas se prepararon para ir a ver a su
vecina interpretando la obra de teatro que iba a estrenar ese día.
Caminaron por las transitadas calles de la ciudad, pasaron por el centro de la
misma y llegaron hasta un edificio de estilo occidental, de ladrillos marrones
que debería tener cerca de 80 años, muchos árboles rodeaban la entrada junto a
un pequeño aparcamiento de bicicletas. La gente se arremolinaba en la entrada,
por lo que se suponía que allí tendría lugar la función.
- Este es el Saint Andrews.- dijo Shinobu.- El instituto de Minako y este se
unieron para las representaciones y como éste tiene un salón de actos enorme
que el otro no tiene, pues se hace aquí.
Las dos muchachas se adentraron en el edificio, en los tablones colgaban varios
posters anunciando la obra de teatro "Momotaro" un gracioso dibujo de
un melocotón con forma humana presidía el cartel.
Una vez pasado el gran hall, entraron en un bonito claustro con gran variedad
de plantas y una gran estatua en el centro del fundador del colegio. Decenas de columnas jónicas soportaban
la estructura. Encima los pasillos exteriores que daban al claustro disponían
las distintas aulas.
Las dos muchachas giraron a la derecha, justo al fondo se encontraba el salón
de actos donde daría comienzo la obra. Había mucha gente en la entrada,
charlando animadamente. Algunas estudiantes con el uniforme del colegio
sonreían mientras que entraban a buscar asiento.
Una vez en el interior de la sala ambas observaron rápidamente la estancia. Era
bastante grande aquello, decenas de hileras de butacas rojas se disponían una
tras otra frente a un enorme escenario; del cual prendían sendas telas
aterciopeladas del mismo color de los asientos que impedía ver tras ellas.
En ese momento Shinobu notó una mano en su hombro, al girarse vio a una chica
de cabellos cortos, revueltos y con una amplia sonrisa en los labios.
- Sayuri! - dijo inclinándose hacia ella.- ¿Podrías buscar un par de asientos?
Iré enseguida.
A continuación la joven se deslizó entre la marea humana acompañada de aquella
muchacha, perdiéndola de vista.
Sayuri entró tímidamente y buscó con la mirada dos asientos que no estuvieran
ocupados. No tardó mucho en divisar en la séptima fila. Una vez allí se sentó
en uno de los asientos centrales que parecía estar libre. A continuación tomó
el papel donde se anunciaba los actos que tendría la obra; suspiró y bajó la
vista leyendo.
- Perdona… - dijo una voz masculina.- ¿Está libre este asiento?
La muchacha alzó al vista para ver quien era le propietario de aquella voz. Se
encontró con un chico de aproximadamente la misma edad que ella, cabellos castaño oscuro, varios
mechones caían desordenados por su frente y sobre sus profundos ojos azules de
los cuales Sayuri se quedó prendada. Era de complexión atlética y llevaba una
mochila cruzada en el pecho.
La chica asintió, confirmándole que el asiento estaba libre. Miró a su
alrededor pensando en que si
habría más asientos libres, entonces era que al fin el destino le ha enviado un chico guapo a su vida; pero vio
que no, que apenas quedaban sin ocupar, así que suspiró un poco decepcionada.
- ¿Te gusta el teatro? - dijo él intentando dar conversación.
- Si… no está mal.- musitó un poco tímida.- En esta obra sale mi vecina como
demonio… así que he venido a verla.
- Je… la verdad es que se han esforzado muchísimo todos para llevar a cabo esta
obra. Yo venía el año pasado a este colegio y todos los años había jaleo con el
instituto Kurama. ¿Tu vecina viene al Saint Andrews?
- No, ella estudia en el instituto eu… perdona… acabo de llegar a la ciudad y
apenas conozco todo esto.
- Ah! Eres una forastera je, je… ¿Y de donde eres?
- De Tokyo.
- La gran metrópolis!! - exclamó sonriente.- Bueno, esto no es tan grande ni
tiene tantas cosas como Tokyo, aunque te puedo asegurar que es muchísimo más
tranquilo.
Ella sonrió.
- Por
cierto.- continuó el chico.- Creo que no me he presentado, me llamo Kenichi
Asamiya.
- Sayuri Umezaki, encantada.
Ambos se miraron fijamente a los ojos y esbozaron una sonrisa.
- Ya estoy aquí, perdona! - Sin haberlo percibido, Shinobu había discurrido
entre las filas hasta llegar al asiento contiguo a su amiga.
No pudieron hablar mucho, pues sonaron las campanas que anunciaban el comienzo
de la obra.
Al abrirse el telón encontraron un decorado de la campiña japonesa, con una
cabaña y varios árboles, todo de papel maché. La verdad es que se encontraba
muy bien hecho para haber sido realizado por alumnos de instituto; se notaba
que habían pasado muchísimas horas trabajando en aquello.
Salieron una pareja de ancianos (bueno, jóvenes caracterizados como tales) se
despidieron cordialmente y cada uno fue al extremo opuesto del escenario. Del
río (que resultaba ser un canal de plástico lleno de papel color azul imitando
el agua) bajó un chico con una gran máscara en forma de melocotón que le cubría
toda la cabeza.
La anciana recogió al pequeño y lo llevó junto a su marido.
- Le llamaremos Momotaro!! - exclamó.
la obra transcurrió con total normalidad, a Sayuri le gustó bastante, era muy
entretenida y bastante bien hecha!! El salón de actos del colegio Saint Andrews
estaba a rebosar de gente.
- … la isla de los demonios!! - exclamó Momotaro extasiado.- Vamos! Tenemos que
entrar al castillo del gran Oni!
- No tan deprisa!! - contestó una voz femenina cuando el melocotón y sus amigos
desembarcaron en la isla.
El foco iluminó al figura. Era una muchacha pelirroja, de cabellos alborotados
y rizados que ondulaban sueltos. Llevaba varios piercings y vestía con un
reducido vestido de estampado de piel de tigre con un par de cuernos en la
cabeza al más puro estilo el manga de Urusei Yatsura.
- Es Minako! - dijo Sayuri bastante alegre.
- Esa es tu vecina? - le susurró Kenichi con bastante curiosidad.
Sayuri le respondió con una amplia sonrisa y asintiendo firmemente con la
cabeza.
El joven le correspondió la sonrisa y la chica se sonrojó un poco, era muy
cierto que el chico era bastante atractivo y en la penumbra del público resaltaban
sus preciosos ojos azules.
La representación transcurrió muy animadamente, los alumnos de ambos colegios
habían trabajado mucho y la dedicación se notaba en cada frase, en cada
detalle; el publico se quedaba embelesado, a pesar de que casi todos eran
amigos o familiares de los actores, eso siempre, se quiera o no, da un toque de
subjetividad al asunto.
Al finalizar el público rompió en aplausos y todos salieron al escenario para
saludar al anfiteatro. Todos se levantaron de sus asiento, las alumnas de los
primeros cursos comenzaron a emocionarse cuando el protagonista, Momotaro
saludó con efusividad.
- ¡Vamos a los camerinos! - dijo Shinobu estirando a Sayuri de la mano.
- Espera… yo… - ella miró hacia Kenichi el cual no le estaba haciendo demasiado
caso, pues miraba sonriente hacia el escenario.
Las dos jóvenes discurrieron a contracorriente entre los asientos y la marea
humana que se dirigía hacia el exterior. Llegaron hasta una puerta situada a
unos metros del escenario, a la izquierda y entraron en ella. Había mucho jaleo
allí, decenas de personas, algunas todavía con los disfraces puestos corrían y
reian.
Buscaron entre las bambalinas a su vecina. Sayuri pudo ver de lejos como un
chico bastante atractivo charlaba divertidamente con la que había interpretado
a la anciana en la obra. Pudo observar que en su mano llevaba un gran melocotón
de papel maché; por lo que no tardó en pensar que se trataba del protagonista.
- Je… no me extraña que aquellas chicas se emocionaran tanto al verle… - se
dijo para sí misma.
- Ah! Mira! Minako!! - exclamó Shinobu apuntando con su dedo al frente.
- Hola chicas!!! - dijo la pelirroja animadamente acercándose a las dos,
todavía vestida con su mini conjunto de demonio.- ¿Os ha gustado la obra?
- Si! Ha estado genial!! - vociferó Sayuri.
- Vaya trabajo que os habréis pegado montándola!! - musitó la rubia.
- Ostras ya te digo! Muchísimas horas machacando, pero ha merecido la pena.
Además con el dinero del bar que montamos en la entrada y las donaciones nos ha
salido rentable y todo! Además de
buena nota en Gimnasia.
- ¿En Gimnasia?
- Si, es que los que hacían la obra quedaban exentos de la asignatura hasta fin
de curso, aparte de 2 puntos más en la nota final.
- ja,ja… entonces merecía la pena.
La chica de cabellos castaños giró su vista y puso ver tras ella al chico que
había conocido hacía un rato. Se preguntó que haría allí. El muchacho sonrió
felizmente y saludó hacia donde se encontraba la chica. Ella sonrió y fue a
saludar cuando otra persona se le
adelantó.
La joven que había interpretado a la abuela en la obra corrió hacia él, le
abrazó y a continuación le marcó un beso en los labios apasionadamente.
La pobre Sayuri se quedó más chafada que un sello.
- Minako.. dijo señalando a la pareja.- ¿Quién es esa chica?
- Ah… esa… - musitó mirando hacia donde señalaba.- Si consigo ver… poque anda
retorciéndose con el novio… ah! Esa! Es Hitomi Fushin, del Saint Andrews. Una
amiga de Takeo Arami, el que hacía de Momotaro.
- Ah… - dijo un poco desanimada volviendo a mirar a la pareja.
- Si los miras tanto los vas a desgastar! - dijo Minako burlonamente.- ¿Y todo
esto a que se debe?
- Ven… - susurró Shinobu tomando a la pelirroja del brazo y llevándola a un
rincón.- Sayuri ha conocido a ese chico antes, mientras esperaba a que empezara
la obra; y por lo que se ve a ella le ha gustado, la pobre. La cara de
desilusionada que ha puesto ha sido mortal.
- Ya veo, ya.
- Bueno, pues eso era.
Las dos volvieron hacia donde se encontraba su amiga como si no hubiera pasado
nada.
- Bueno, yo me voy a cambiar.- dijo la demonio secando el sudor de su frente.
- ¿Quieres que te esperemos? - continuó la joven de cortos cabellos.
- No, déjalo. Supongo que luego iremos a tomar algo todos.
- Esta bien.
Las tres chicas se despidieron y marcharon. Salieron del colegio y se
dirigieron a la parada del autobús.
- ufff… estoy cansada… - resopló Sayuri.- ¿Y si vamos a comprar algo para
cenar?
- El supermercado del barrio está abierto hasta las ocho. Pedir comida a
domicilio es demasiado caro para mi reducido presupuesto.
- Si, a mi tampoco me llega para muchos caprichitos. ¿Qué tal ramen
instantáneo?
- ¿El de oferta a 100 yens el tazón? - preguntó la joven de ojos verdes con una
sonrisa.
- Exacto! - respondió la chica burlonamente.- Puestas a racanear…
- Jejeje… por supuesto!
- Pues vamos, venga!
CONTINUARA
Notas de la autora: Al fin el
quinto capitulo! Ya era hora! Con los estudios no he podido tocar Daigaku
Memories!! Malditos exámenes!! ¬_¬ Peor por suerte ya he terminado ^^ Toi libre!!!
Espero que os haya gustado! Han aparecido varios personajes nuevos, la verdad
es que de los más importantes!! Kenichi Asamiya, el chico, e Hitomi Fushin, su
novia. La historia está tomando forma poco a poco ^^ Muchas gracias por
seguirme!! Para cualquier cosa escribidme a lucychan84@yahoo.es