Toda la historia y los personajes son propiedad de Lucy chan.
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::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::: DAIGAKU MEMORIES ::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

Escrito por Lucy chan

Capítulo 4: Mudanza

 

El viaje se hizo bastante monótono para Sayuri. Mientras miraba por la ventanilla del vehículo sus ojos se iban cerrando cada vez más. Se quedó profundamente dormida escuchando el sonido del coche. Cuando despertó ya estaban casi llegando a Kiwakura. La joven se desperezó y miró al horizonte. A lo lejos se comenzaban a vislumbrar los edificios de la ciudad.

Una vez allí les indicó a su padre dónde se encontraba el piso en el cual iba a vivir. 

Lentamente el coche cargado con todos los cacharros de Sayuri paró en la puerta del edificio 6-8 de Jurei Minami. La muchacha bajó del vehículo y llamó al apartamento 5, de él salió Shinobu.

- Te estaba esperando! - dijo con su habitual énfasis.

Todos bajaron del coche y empezaron a descargar los muebles y cajas.

- Uy! Espera Mami voy a ver ese escaparate! - dijo Arisu intentando escabullirse de rabajar.

- Espérame cariño, te acompaño! - le siguió su madre.

- Sniiffff.- sollozó el padre cargando con dos cajas.- ¿Por qué siempre a mi?

Tanto Sayuri como Shinobu ayudaron al padre de la primera a descargar todo. Lo colocaron el la habitación de la derecha, la cual estaba libre, pues la joven de cortos cabello rubios ocupaba la de la izquierda.

La cama la descargaron entre los tres y la fueron subiendo por las escaleras del edificio.

- ¡Anda! ¿Que fiesta es esta? - dijo una chica pelirroja de cabellos alborotados y rizados recogidos en una coleta alta.

- Ella es Sayuri Umezaki.- musitó Shinobu cargando con el mueble.- Es mi nueva compañera de piso.

- Ah si??? GENIAAAAAAAAAAAL! ¿Puedo subirme a la cama?

- Cuando hayamos terminado puedes subir a vernos, preciosa.- continuó la rubia cortando a la otra muchacha.- Pero si nos quieres ayudar a subir cosas…

- Ayyyy.. que cansada estooooooy… voy a dormir un ratito…- la pelirroja se metió en la casa y cerró la puerta.

- Desde luego la gente se escaquea como puede.- prosiguió Sayuri recordando a su madre y a su hermana.

Después de una hora más o menos todo estaba ya descargado. El padre de la joven bajó al coche y se apoyó en la carrocería. A continuación sacó un pañuelo y se secó el sudor que corría por su frente. Dejó salir de su boca un largo suspiro de cansancio.  En ese momento apareció Sayuri ofreciéndole una lata de cerveza.

- Toma papa, muchas gracias por ayudarme.

- De nada.- dijo feliz abriendo la lata y dando un largo trago.- Es un placer poder hacer algo por ti.  Lo que me gustaría saber es donde están tu madre y tu hermana…

En ese preciso instante ambas aparecieron tras una esquina.

- ¿Dónde os habías metido? - refunfuñó el hombre al verlas sonrientes.

- Fuimos a comprar unas cosas! - comentó ella sosteniendo varias bolsas en su mano.

- Siiiiiii papi!! - interrumpió Arisu.- Mama y yo hemos fundido la tarjeta de crédito.

- ¿¿¿¿¿Queeeeee?????? - exclamó horrorizado.

- ¡Es broma! - rió la adolescente.- Solo compramos unas cosillas sin importancia…

- Ahhhhhh.. Cría familia para esto…

Sayuri torció el labio y observó a su familia. La verdad es que no la volvería a ver en bastante tiempo, la costumbre de aguantarlos todos los días se había hecho tal rutina y sabía que se sentiría un poco… vacía.

- Bueno… - dijo su madre.- Llámanos todos los días, si necesitas algo tu padre y yo te lo traeremos. En tu cuenta del banco te ingresaremos todos los meses algo de dinero para tus gastos.

La muchacha sonrió, se le hacía un poco pesado, pero recordó que podría ir a verlos a menudo. Además las cosas debían de afrontarse y no estaba para sentimentalismos. Siempre había deseado independizarse, vivir su vida sin los controles paternos, pero en ese momento no fue así, aunque cierta sensación de aventura la embargaba. Puede ser porque siempre pensó en Tokyo para independizarse y aquello estaba bastante lejos, pero de todas formas se sentía por una parte bien ya que podría hacer lo que quisiera sin dar explicaciones ni tampoco aguantar las ironías de su hermana.

- Tú vigila no sea que te violen…- dijo Arisu con ironía.

- ¿Pero que piensas tu, pervertida? - respondió la joven.- Además no creo que pase eso.

- Jejeee… eso lo dices porque no ves posibilidades… si yo se las ganas que tienes tú de que te metan un buen…

- Buenooooo!! Es hora de marcharse!! - interrumpió su padre tapándole la boca.- Sayu cariño, recuerda que si necesitas algo no tienes más que pedírnoslo!! Te llamaremos al piso o al móvil de vez en cuando.

- Muchísimas gracias.

Los tres se despidieron entre abrazos, la familia se fragmentó. El matrimonio y la adolescente subieron al coche y desaparecieron en el horizonte de edificios recontados de Jurei Minami.

- Disfruta de la libertad.- musitó Shinobu poniendo su mano en el hombro de la chica.- ¡Vamos! Te ayudaré a colocar la cama en su sitio.

Las dos subieron por las escaleras del edificio hasta la segunda planta y entraron en el apartamento 5.  La habitación que Sayuri iba a ocupar era la derecha. Era bastante grande, tenía una puerta de cristal al fondo que daba a un pequeño balcón y la calle trasera, la estancia se encontraba llena de cajas,  embalajes, un somier en medio de aquella marea de embalajes,  un colchón apoyado en la pared y las distintas piezas de la cama, desmontadas, esperando a ser ensambladas.

Entre las dos montaron el lecho y lo colocaron al fondo de la habitación, en la parte izquierda, pegado a la pared.

- Creo que te dejo ya organizar todo.- dijo Shinobu con un leve jadeo.- Voy a preparar té, te apetece?

- Si, por favor.

Mientras la rubia preparaba la bebida, Sayuri organizó un poco las cajas. Sacó la ropa que llevaba en las maletas y la colocó en el armario. La verdad es que tenía bastantes cosas, aunque muchas de ellas ya no se las ponía, había traído todo para hacer alguna limpieza en el futuro.

En ese momento llamaron al timbre, ella escuchó a su compañera como abría la puerta y escuchó una voz femenina. Salió de la habitación para ver quien era y observó que era la chica con la que se habían encontrado en las escaleras.

- Creo que es hora de presentaros decentemente je, je.- dijo Shinobu bastante sonriente.

- Hola! - interrumpió la chica.- Soy Minako Urara! Vivo en el apartamento 3.

Sayuri la observó detenidamente. Ella era pelirroja, con el cabello rizado, largo y alborotado, con alguna trencita desperdigada. Sus ojos eran azules y alargados, muy expresivos. Llevaba un piercing en la ceja; al hablar se le podía ver que llevaba otro en la lengua. Vestía con ropa ancha con estilo un tanto hippie, varios colgantes de mil colores y formas colgaban de su cuello. Llevaba una camiseta morada con un gato que dejaba entrever un piercing en el ombligo.

- Yo me llamo Sayuri Umezaki, soy de Tokyo y he venido a Kiwakura a estudiar periodismo.

- Wooo.- exclamó la pelirroja.- A mi me falta un año todavía para entrar en la universidad! Pero quiero entrar en Bellas Artes. Estudiaré dibujo, seré mangaka… me haré millonaria dibujando mangas hentai!!

Sayuri se quedó algo atónita, la verdad es que Minako le recordó con ese comentario a su hermana, pero con la diferencia que la primera lo decía con mucha más felicidad e inocencia.

Las tres chicas se sentaron en torno a la mesa y tomaron un té.

- Qué tal van los ensayos? - preguntó Shinobu.

- Psseee… más o menos.- respondió la vecina.- Los creídos esos del Saint Andrews no hacen más que poner pegas.

- Siempre pasa igual.

- Estrenamos este sábado y aún estamos intentando ponernos de acuerdo con los trajes. ¿A que vais a venir a verme?

- Claro que si!

- Emmm… - Sayuri interrumpió.- ¿A donde?

- Es  tradición todos los años por estas fechas, que el curso que va a comenzar el último año de instituto prepare una obra de teatro basada en un cuento tradicional japonés. Este año nos toca a nosotros, vamos a representar el cuento de Momotaro. Lo que sucede es que como somos pocas personas mi instuto se junta con el Saint Andrews que es privado. Se forman unas peleas horribles porque cada instituto quiere hacer la obra a su manera. Estoy hasta los… de esos pijos del Saint Andrews.

- El cuento de Momotaro? No lo recuerdo ahora…

- Si… te lo explico, es muy popular en Japón.
Hace mucho, mucho tiempo, en algún lugar vivía una pareja de ancianos.

Un día el anciano salió a la montaña a recoger leña mientras que la ancianita fue al río para lavar ropa, en eso un enorme melocotón bajaba por el río, aguas abajo.

Ella lo recogió y se lo llevó a casa.

El anciano al llegar a casa se sorprendió al ver tan enorme melocotón! y dijo: "¡Qué melocotón tan grande!, ¿lo cortamos? y la anciana contestó: "¡Sí, vamos a cortarlo!"

En ese momento el melocotón empezó a moverse y de su interior salió un niño.

Los ancianos se sorprendieron al ver a un niño salir de aquel enorme melocotón, y a la vez, una gran alegría los embargó al ver en él al hijo que no tenían.

"¡Lo llamaremos Momotaro! porque nació de un "momo". (melocotón en japonés)

Momotaro comía mucho y creció fuerte y robusto. Nadie podía rivalizar con él, pero había algo que preocupaba a los ancianos, éste no pronunciaba ni una sola palabra.

Por esos días unos demonios estaban causando alboroto y cometiendo fechorías por todo el pueblo. Ante eso, Momotaro pensaba dentro de sí: "¡Esta situación no lo puedo tolerar!".

Un día, de repente comenzó a hablar y dijo a sus padres: "¡Voy a subyugar a los demonios! Por favor ayúdenme con los preparativos para mi salida." Los ancianos se quedaron sorprendidos al escuchar por primera vez la voz de Momotaro.

El anciano, luego de reponerse de la sorpresa, se dirigió a Momotaro diciéndole: "Hijo, es mejor que desistas de hacer cosas tan peligrosas".

Pero los ancianos al ver la determinación de Momotaro, decidieron ayudarle en lo posible con su empresa. Le entregaron ropas nuevas y de alimento la ancianita le había preparado "kibi dango". (bolita de harina de mijo hervida)

Momotaro partió hacia la isla de los demonios. Los ancianos rezaban a dios para que su hijo se encontrara sano y salvo. Este se encontró en el camino con un perro. El perro le dijo: "¡Oiga! Deme un "dango" por favor. Si me lo da le ayudo". Momotaro le entregó un "dango" y empezaron a caminar juntos.

Momentos después se encontraron con un mono, el cual pidió a Momotaro lo mismo que el perro. Momotaro tomó un "dango" y se lo entregó, y los tres empezaron la marcha nuevamente.

En el camino a la isla del demonio, encontraron a un faisán, el cual pidió lo mismo que los anteriores y se unió al grupo.

Pasaron unos días y llegaron por fin a la "isla de los demonios". El faisán realizó un vuelo de reconocimiento y al volver dijo:"Ahora todos están tomando Sake". Momotaro pensó que era una buena ocasión y dijo:"Vamos".

Pero no podían entrar porque el portón estaba cerrado. En ese momento el mono saltó el portón y abrió la cerradura.

Los cuatro entraron a la vez y los demonios quedaron sorprendidos al verlos. El perro mordió a un demonio, el mono arañó a otro mientras que el faisán picoteaba a un tercero.

Momotaro dio un cabezazo al jefe de los demonios y le dijo: "¡Ya no hagan cosas malas!".

Los demonios contestaron: "¡Nunca más lo haremos!, ¡perdónanos!".

Momotaro los perdonó y recobró el tesoro robado, volviendo a casa sano y salvo con sus amigos.

Momotaro estaba muy contento de haber realizado su sueño.

- Ah! Ya lo recuerdo! - exclamó Sayuri.- Lo leíamos en clase cuando era pequeña. Y de qué personaje haces, Minako?

- De demoniete! Jeje

- como no! - exclamó Shinobu chistosamente.- Es el papel que mejor te va.

- Por supuesto, vecina. Bueno, yo me voy que tenemos ensayo esta tarde. Tengo unas ganas de terminar! Si no creo mataré a un pijo…

- Hasta luego Mina chan! Y no asustes mucho a los niños!!

- Descuida!!

La pelirroja salió del apartamento dando pequeños saltitos y entonando una canción de Yu yu Hakusho.

Las dos chicas se dedicaron a recoger un poco todo y Sayuri aprovechó para ordenar las cajas y desempacar todo. A la noche todo estaba colocado en su sitio.

Las chicas estuvieron preparando las cosas que necesitaban para la universidad. La muchacha castaña acabó de formalizar todos los papeles y la matrícula y pronto llegó el sábado.

CONTINUARA

Notas de la autora: por fin el capitulo 4!! ^o^ me ha costado un poquito porque estoy de exámenes y casi no tengo tiempo de nada T______T Muchas gracias a todos los que me estáis apoyando con la historia ^^ En especial a mis niñas de la ML de Marmalade Boy. Este capitulo va dedicado a ellas ;-) para cualquier cosa escribidme lucychan84@yahoo.es