Toda la historia y los personajes son propiedad de Lucy chan.
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::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::: DAIGAKU MEMORIES ::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

Escrito por Lucy chan

Capítulo 15:  Malos tragos


Sayuri se despertó con un dolor de cabeza impresionante. No podía casi ni abrir los ojos. Enseguida notó que no era su colchón habitual y que las sábanas olían a un aroma dulzón que le resultaba familiar. Al incorporarse se encontró en una habitación de color azul, con cortinas de cuadros e infinidad de peluches. No tardó en reconocer la habitación de su amiga Meiko. Pero… ¿Cómo demonios había amanecido ahí? Su mente estaba en blanco. Tumbada de nuevo y con un dolor de cabeza extremo puso la mano sobre sus labios. Ese roce hizo que abriera los ojos de par en par.

- ¡No puede ser! – Pensó en voz alta.- No es posible! Debo de haberlo soñado… no puedo creer que anoche yo… Kenichi… - Cerró los ojos y frunció el ceño tocándose las sienes. Había un vago recuerdo en su cabeza. Recordaba la cena con claridad, pero a partir de ahí los hechos se iban difuminando progresivamente en su memoria.

El dolor de cabeza prosiguió, al intentar levantarse notaba que sus articulaciones le fallaban y una angustia mezclada con la pastosidad que tenía su boca la hizo replantearse el levantarse. Se abrió la puerta de la estancia y unos cabellos rubios asomaron por la rendija que quedaba entre abierta. Meiko, al ver a su amiga despierta se decidió a entrar. Llevaba un camisón de cuadros de color rosa y parecía recién peinada.

- Ya era hora.- musitó la rubia entrando en la habitación y abriendo la ventana.- Son casi las doce del mediodía. Te he dejado dormir porque anoche llevabas una…

- ¿Qué pasó anoche exactamente?

Meiko se quedó por un momento mirando a su amiga, la brisa se colaba por la ventana y hacía ondular la cortina. – ¿No… te acuerdas de nada? – parecía sorprendida.

- Recuerdo la cena… - intentó recordar pese al dolor de cabeza.- Recuerdo que Kenichi y yo estábamos bebiendo bastante… ummm…

- ¿Y después? ¿Te acuerdas de algo? – estaba impaciente.

- Fuimos a Suitai… de eso me acuerdo pero… luego mucha música… me encontraba súper mal y salimos a la calle pero… ya está… ahí me quedo. ¿Qué pasó? Por favor Meiko, dímelo! Me siento fatal y no recuerdo nada! Solo lagunas y recuerdos sueltos, no tengo ni idea de cómo llegué a tu casa tampoco.

- En eso dale las gracias a Hiroshi, nos trajo en su coche.

Hubo un silencio tremendo, la mirada de la joven rubia decía muchas cosas que sus labios no querían ni pronunciar. Sayuri parecía realmente no acordarse de nada. Meiko empezó a sentirse tremendamente culpable pues ella fue la que incitó a beber a su amiga. Apretó los labios pues no sabía que decirle.

- Lo único que quiero saber es que pasó… creo que hay algún recuerdo en mi cabeza pero lo veo tan descabellado que es imposible que haya pasado eso.

- Si.- afirmó con rotundidad.- Es imposible

La castaña se quedó de piedra. Abrió los ojos de par en par y no pudo entreabrir la boca.- ¿Qué es imposible?

- No se jaja .- no supo como reaccionar.- Me imaginaba que me preguntabas sobre si dijiste tonterías.

- Esto… por un momento creí haber besado a Kenichi, que tontería verdad?

- Si! Jajajaja! Que cosas dices… por supuesto que no pasó absolutamente nada.

Meiko se sintió tremendamente culpable. Se achacó las culpas interiormente. Ella había incitado a emborracharse y las gemelas lo habían acabado de arreglar... o estropear… Después de un enorme y cargado café, la castaña regresó a Jurei Minami.

Aquella tarde, ya en su casa, se tumbó en el salón. Puso la televisión pero hizo caso omiso al tema. No le interesaba nada de aquello. Seguía pensando en la noche anterior, y no había señal de Kenichi. Recordó su primer beso, en una fiesta bajo los efectos del alcohol, recordó el beso con Kenichi y, la verdad, tampoco se llevaban mayor diferencia, solo que en este caso ella ni se enteró… o puede que no hubiera pasado? Meiko afirmaba que no había pasado nada pero ella estaba convencida que si, aun notaba esa sensación cálida que la envolvía.

- Cu. Cu! – Los brillantes ojos verdes de Shinobu aparecieron mirando a la chica desde arriba.- Anoche no viniste a casa a dormir, espero que te lo pasaras bien, ya me entiendes.

- Ja, ja.. Ojalá… solo me emborraché de lo lindo…

- ¿Sayuri la abstemia bebiendo? Wow! Si que te daría fuerte!! Espero que no fuera por un chico, son lo peor.

- Buff… básicamente.... creo que besé a un chico pero puede que lo haya imaginado…

- Dios si que te espabilas pronto! Jajaja. Que fuerte, quiero detalles. ¿No será acaso el nene ese de pelito largo con los ojitos azules?

- Acertaste de pleno! Si que te fijas bien! Es guapo si, pero el problema es que él tiene novia.

- A ver que me aclare… - se sentó junto a la chica ya que el tema le empezaba a interesar cual chismosa.- ¿Ibais tan ebrios que cabe la posibilidad de que haya pasado o solo imaginado?

- Cabe la posibilidad de ambas cosas. Mi amiga Meiko afirma que no pasó nada

- Interesante… quien sabe... Respecto al tema de la novia… Nena, tu si que te buscas las cosas difíciles! Es peligroso meterse en terreno ajeno. Los chicos son muy bobos pero ellas… un enfrentamiento entre dos chicas por un chico… mal! Muy mal! Aunque… ¿Él a ti te gusta o es el típico somos-amigos-inseparables-y-solo-tenemos-una-gran-amistad-sin-nada-mas?

- Debo reconocer que a mi me gusta, dándole muchas vueltas a la cabeza es un chico encantador, guapo… pero está comprometido.

- Esto parece una telenovela.- sonrió pícaramente.- ¿Y que harás? ¿Le quitarás el novio?

- ¡Pero que dices! Yo no soy de esas.

- Pues a ver lo que haces pequeña. La cosa se te va a complicar… sobretodo si te gusta… o le dejas o vas a por él…

Era de noche cuando Hiroshi cruzó la reja de la calle Amatsu que daba a unas viviendas privadas. Todo estaba muy tranquilo e iluminado por las luces interiores de las casas. Se paró en la cuidada entrada del número 14 y llamó al timbre.

- Menos mal que has venido.- replicó Meiko nada más abrir la puerta. La joven la cerró tras de si y la pareja quedó en la entrada ajardinada.- Tienes que contarme tu parte de la versión.

- Mira quien fue a hablar! Yo no se la tuya… sinceramente estoy preocupado. Bueno, después de que los pillaras in-fragantti a la parejita en medio de la calle, me tocó despistar a Yukari y a Hanako, pero eso fue fácil, las dejé con un par de chicos. Lo que más miedo me daba era Sayako, ella si que estaba allí y ya sabes como es…

- Ya… se lo amiguita que es de Hitomi.

- El caso es que salí de allí a toda prisa y os recogí a los tres… bueno más que tres… dos… porque ya sabes como iban de pegados Kenichi y Sayuri.

- jajajaja la verdad es que no se como pudimos llevarlos a tu coche…

- No me hables del coche que allí se retorcieron todo lo que quisieron y más! No iban muy calmaditos… Os dejé a Sayuri y a ti en tu casa como ya sabes. Tomé ejemplo de ti y me llevé a Kenichi a mi casa, total, mis padres no estaban y ya sabes como son los suyos de autoritarios para esos temas. No estaba muy visible… no hacía mas que llamar a Sayuri. Cuando llegamos a mi casa le di unas hierbas que prepara mi madre, ya que no le podía dar valium ni nada médico, al final se calmó y se durmió en el sofá.

- Vaya! Que situación!  Con Sayuri no tuve que pelear tanto, nada más salir del coche le dio el bajón y terminó vomitando en la calle. Como ella jamás prueba una gota de alcohol el efecto pasó rápido. Se puso a llorar y en nada la dormí. Pero no se acordaba de nada al día siguiente, no le quise refrescar la memoria…se que tuve la culpa de que se pusiera así… además está enamorada como una boba de Kenichi, se le nota…

- El mayor problema que veo yo aquí no es él, si no Hitomi.

- Tienes razón, me viene a la cabeza el escándalo que tuvimos cuando íbamos al instituto por culpa de Kenichi… jajajajajaja recuerdo que Yukari y Hanako pensaban que tú y yo estábamos saliendo!

Hubo un momento de silencio angustioso y ambos se miraron. La tenue luz que había resaltaba la mirada de ambos. Meiko dudó un poco pero finalmente dio dos pasos hacia delante hasta situarse en frente del muchacho. Pero Hiroshi reacciona y da otros dos hacia atrás, volviendo a agrandar la distancia. La joven entendió perfectamente la indirecta, se mordió el labio y miró al suelo intentando evitar la mirada de él. Sin embargo a los pocos segundos sintió su mano sobre su cabeza. Bajó lentamente por sus cabellos dorados y le acarició la mejilla. Cuando la vista de la chica comenzó a distorsionarse por el llanto que parecía avecinarse se deshizo de la cálida mano y giró su rostro.

- Espero que se aclare el tema de Kenichi y Sayuri.- dijo ella cortando la situación anterior.- Me preocupa Sayako, la amiga de Hitomi, pero si no vio nada estamos a salvo.

- Si quieres que te sea sincero, pienso que el más peligroso aquí es Kenichi.

- ¿Y eso por que?

- Porque él si que se acuerda de todo lo que pasó.



Han pasado varios días desde aquella noche y el festival de verano de Kiwakura se acercaba. Como en cada estación, se celebraba un festival en uno de los cuatro pabellones de la ciudad, esta vez en el de agua, una preciosa pagoda con un gran lago y flores de loto. Después del festival se daba concluido en Kiwakura las vacaciones.

Durante esos días previos al acontecimiento Sayuri no tuvo noticias de Kenichi. Seguía con la cabeza aturdida dándole vueltas a ese beso que ella parecía no recordar.

 

- Estas tonta.- escuchó claramente la voz de Shinobu.


- ¿Como?

- Por supuesto… llevas un montón de días en modo autista… si es por el chico ese… déjalo en serio… creo que a ellos no les afecta nada y nosotras no hacemos mas que darle vueltas a lo mismo… si solo tienes cabeza para le chico ese acabaras mal. Piensa en otras cosas de la vida, chica.

- Bueno… la verdad es que si, me ha dado fuerte… lo siento mucho…

- Bah… con lo bien que se esta soltera…

En ese momento llamaron a la puerta del apartamento. Sayuri al ver que su compañera se tumbó en el suelo con una revista encima de su cara decidió ir ella a abrir.

- Meiko! – Exclamó la chica.- ¿Qué haces aquí?

- Básicamente me aburría en casa. Esta noche es el festival de verano… anda vente! Iremos con yukatas y comeremos takoyakis y helado hasta reventar .

- Creo que no me traje ningún yukata de Tokyo…

- Lo suponía, por eso traje dos.- la rubia guiñó un ojo y mostró dos bolsas de ropa con un yukata en cada una.- Yo tengo varios así que no hay excusa.

La chica entró en el apartamento y cruzó el pasillo hasta la habitación de Sayuri.

- Shinobu… - dijo al castaña.- ¿Vas a ir esta noche al festival?

- Ahora mismo estoy en mode off, nena… - contestó sin moverse del suelo y con la revista en su rostro.- Puede que me pase, pero estoy cansadísima, llevo todo el día en la tienda… sal y diviértete.

- Bueno, pero me sabe mal.

- Nada, tranquila. Me conformo con que me traigas algo de la feria.

Las dos amigas pasaron a la habitación y Meiko dejó sobre la cama un precioso yukata en azul marino con dibujos amarillos, a juego con el obi.

- Este es el tuyo.

- Es precioso!!!! – Exclamó al chica.- Muchísimas gracias Meiko. Te tomas demasiadas molestias.

- No hay problema pequeña. Si todas las cosas de la vida fueran así de simples.

- En serio te lo agradezco, eres una muy buena amiga… - ambas sonrieron.- Oh! Pero si me disculpas me quiero dar una ducha rápida!

- Bien. Aun son las cuatro. Con que lleguemos a las 6 suficiente. Venga va, rápido.

Sayuri fue hacia el cuarto de baño con la toalla entre las manos repitiendo dos o tres veces que solo tardaría 5 minutos. Dejando a su amiga en la habitación preparando las cosas.

- Me alegro que te preocupes por Sayu chan.- musitó Shinobu mirando a Meiko.- Estos días lleva un alboroto mental terrible.

- Si… y con razón… - suspiró la joven sacando un par de getas (sandalia tradicional japonesa de madera) de la bolsa

- ¿Con razón?

- Bebió mucho. Creo que le afectó la resaca

- Je… no me refería a eso, pero da igual. Se besaron, verdad?

- ¿Quienes?

- No te hagas la tonta… Sayuri y el chico de ojos azules.

- ¿Qué sabes del tema? – su tono sonó algo preocupado.

- Nada en especial… solo que ella no sabe si realmente se besaron o fue una alucinación…

- Ah… bueno… - Meiko pareció tranquilizarse por un momento.- Yo tampoco lo se…

- Si lo sabes… pero bueno, yo no digo nada. Lo único que te advierto es que ella esta estos días muy ausente mentalmente y si sigue así… mal.

- Tranquila.- sonrió amablemente.- Muchas gracias por decírmelo. A mi Sayuri me cae muy bien, al principio es algo tímida pero cuando la vas conociendo es una gran chica, pienso que ha debido de tener bastantes disgustos en esta vida y que eso ha hecho que se cerrase un poco a los demás…

- Pienso igual que tú. Al principio parece otra cosa pero cuando la conoces si, es buena chica… cuídala, vale?

En ese momento la “nombrada” sale del cuarto de baño, con el pelo húmedo y envuelta en la toalla.

- Siento el retraso.

- Siii clarooooo… - comentó Shinobu mirando el reloj.- No te lo perdono, has tardado 6 minutos… que desgracia mas grande.

Meiko soltó una carcajada que insonorizó con su mano sobre su boca.

- ¿Estabais hablando las dos?

- Si.- siguió Meiko.- De lo mal que nos caes.

Las dos rubias rieron y la castaña acabó acompañándolas. Después de secarse el cabello con el secador y arreglarse un poco, Sayuri se puso el yukata y las getas. Se recogió el cabello en una coleta informal, con varios mechones cayendo sueltos.

Meiko se cambió en la habitación de Shinobu. Su kimono era azul celeste con pequeñas flores de cerezo rosas salpicadas por toda la tela. Recogió su cabello en dos mini coletas que caían graciosamente por sus hombros.

- Esta noche arrasamos.- dijeron ambas chicas con rotundidad.

A Shinobu le parecía chistoso y las animó a que “se comieran la noche”. Eran las 6 de la tarde cuando cruzaron la puerta de salida del apartamento.

- Bien… hemos quedado directamente en la puerta del pabellón… - dijo Meiko.

- ¿Quién viene?

- Pues los de siempre, los cuatro jinetes del Apocalipsis… Yukari, Hanako, Hiroshi y Kenichi.

Una sensación extraña removió el estómago de Sayuri. Después de tantos días sin noticias de él… después de la última noche… al fin le iba a ver…

CONTINUARA

 

Notas de la autora: Lo se xD Lo siento! He tardado demasiado en escribir el capitulo! Pero he tenido un ENORME bloqueo. Ha habido meses de no tener ni idea de cómo continuar este capitulo. El anterior fue bastante explicito y me dejó KO. Pero por suerte creo que he ido remontando jaja y justo a 1 semana de los exámenes finales de la uni… no tengo remedio, siempre me pasa igual, la inspiración viene en los momentos de presión. Muchas gracias a todos por leer Daigaku Memories!! Quería hacer en este capitulo una mención especial a Daki chan, a quien humildemente le dedico este capitulo por animarme todos los días a escribirlo ^^ Muchas gracias wapa!!! Y creo que nada mas por ahora! Espero escribir el próximo capitulo lo mas pronto posible!!! Muchas gracias de nuevo! ^^ Para cualquier cosa escribidme un mail a lucychan84@yahoo.es