Toda
la historia y los personajes son propiedad de Lucy chan.
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::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::: DAIGAKU MEMORIES
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Escrito por Lucy chan
Capítulo 10: La brisa sopla en mi rostro
Pasaron
los días y en la cabeza de Sayuri empezaban a acumularse dudas… ¿Realmente le
gustaba aquel chico? Bueno… puede que eso fuera evidente pero… ¿hasta que punto?
Lo único que sabía con total certeza es que sería puramente platónico. Pero
desde el día de la cena habían tomado bastante confianza. Se hacían algunas que
otras llamadas perdidas vía
teléfono móvil. Puede que fueran puramente tonterías, contacto a través de un
solo timbrazo… sin palabras… sin guiños ni gestos, solo la claridad de la
pantalla del teléfono con el nombre del otro. Porque… ¿qué significa realmente
una perdida? ¿Un me acuerdo de ti? Para Sayuri eso era suficiente.
- ¿Me dejas tus apuntes de Inglés? - suplicó Meiko a la joven castaña.
- ¡Es que los necesito para estudiar!
- Venga… por favor! Vamos a fotocopiarlos es un momento. Tenemos dos horas
libres ahora… por favor.
- Está bien… - sacó su carpeta lila y extrajo un enorme fajo de folios. Trabajo
que había realizado el día de la cena.
- ¡¡¡Muchas gracias!!! ¡Vamos!
Las dos jóvenes bajaron hasta la fotocopiadora de la facultad y había la
habitual cola, ahora doblada por una inmensidad de estudiantes de Medicina. Por
lo que se podía escuchar entre las personas de la fila; la máquina de la
facultad "invasora" había estallado literalmente. Por un fallo
desconocido había empezado a echar chispas y humo descontroladamente.
- ¿Es que no puede funcionar nada bien? - refunfuñó la rubia.- Primero derecho
nos invade la cafetería y ahora medicina, la fotocopiadora. Esto se va a
convertir en una ONG.
- No te pongas así.- la tranquilizó.- Pero si medicina está fuera de servicio…
¿Dónde vamos a fotocopiar?
- Tranquila. Facultades con fotocopiadora hay muchas.
Salieron del edificio y se encaminaron hacia el parque de los arcos de
Farmacia; lo pasaron junto con la facultad hasta que llegaron un aulario blanco
de escaleras exteriores, al lado del polideportivo de la Universidad. Sayuri
miró el rótulo antes de adentrarse.
- Meiko… - susurró la chica.- Esto es la facultad de Arquitectura.
- Si… ¿sucede algo?
- Creo que conozco a alguien aquí pero no recuerdo quien.
La rubia sonrió y redujo su paso. Había muchísima gente allí. No dudó en
preguntar donde estaba la fotocopiadora. Le indicaron que se encontraba en el
primer piso.
Las dos muchachas subieron las escaleras que se encontraban a la derecha de
conserjería. Se dieron cuenta de que eran las que daban al exterior, desde esos
puntos exteriores se podía tener buena vista de la parte este de la
universidad. Desde los pisos superiores el dominio sería mayor. Sayuri no dudó
en fantasear con el "amo y señor de la universidad, el ojo que todo lo
ve" ubicado desde allí. No pudo contener una sonrisa. Al poner otra vez
los pies sobre la tierra se dio cuenta de que había llegado ya a la
fotocopiadora.
Habían algunas personas haciendo cola. Aunque no tantas como en periodismo.
Parecía que los de medicina no habían llegado hasta allí. Solo tomaron posesión
de las facultades vecinas más próximas.
Diez minutos más tardes estaban ya con la máquina dispuesta para ellas solas.
- Vaya! - dijo la rubia.- Cuando tienes prisa todo está hiper saturado… y
cuando no, vía libre a todo. Fíjate que estamos solas.
La chica de cabellos largos notó
como alguien le tocaba el hombro con suavidad. Se giró sobresaltada.
- ¡Bu! - exclamó una voz masculina.
- Kenichi! - se sobresaltó ella al verle.- ¿Qué haces tú aquí?
- Estudio aquí. Esa pregunta creo que tendría que hacértela yo a ti.
- Venimos a gorronear la fotocopiadora.
- ¿Y por qué no usáis la de vuestra facultad?
- No nos hables de nuestra facultad… es multirracial… - suspiró resignada
mientras le contó las invasiones a periodismo.
- Jaja… bueno.- se acercó a Sayuri y bajó el tono de su voz hasta hacerlo
susurrante.- Si en vuestra cafetería no se puede entrar quizás quisieras comer
conmigo algún día…
La joven se ruborizó hasta las cejas. ¿Le estaba proponiendo una cita? ¿Acaso
era una descarada "tirada de trastos"? (Acción de ligar) Pero tenía
novia! ¿Cómo se podía interpretar eso?
Aceptó un poco parada. Era algo totalmente inocente y puede ser que no tuviese
que ver en absoluto con NADA de lo que estaba pensando.
- Bien… ¿Te parece bien mañana?
- Claro.
- Ok. Pues… ¿A la una en el parquecito de los arcos?
Sayuri asintió. Kenichi se despidió de ella y de Meiko ya que tenía clase.
- Recuerdos a Hitomi… - se despidió la rubia irónicamente.
Una vez que el chico se hubiese ido, la muchacha castaña se acercó a su amiga.
- ¿Hubo algún problema entre Hitomi y tu? No veo que le tengas mucha simpatía.
- Es una larga historia.- recogió todas las fotocopias y se las guardó en su
carpeta a la vez que le entregaba los originales a Sayuri.- Solo te digo que no
la puedo ni ver. No le tengo en absoluto nada de confianza. Pero bueno, no quiero airear ahora
temas del pasado y empezar a hablar mal de alguien a quien ni siquiera conoces.
La chica calló. No quería hacerse una idea equivocada de Hitomi. Las personas
pueden ser distintas para unas personas y para otras. Depende desde el punto de
vista desde el que se mire. Sin embargo puedes forjarte la imagen de alguien
por comentarios ajenos. Si son muchos. Solo la había visto una vez en persona.
No cruzaron palabra, solo observó como interpretaba un papel en una obra de
teatro y, por supuesto, el gran beso que le dio a Kenichi. Eso y todo lo que
había escuchado. Por parte del muchacho, Meiko, las gemelas…
Al día siguiente la chica acudió al parquecito de farmacia a la hora acordada.
Le había puesto una excusa a su amiga para encontrarse con el joven. Podía
pensar mal de aquello y no quería dar una visión equivocada de algo puramente
inocente.
El chico se encontraba ya allí. Sayuri le observó desde la distancia. A medida
que se acercaba a él se iban definiendo sus rasgos. Su cabello castaño oscuro
ondeando al viento, suave y sedoso con el sol reflejando en él, sobre una
encantadora sonrisa… Demonios! Le parecía el chico ideal! El primero por el que
se había sentido realmente atraía después de muchos años…
Se saludaron y él la invitó a comer.
- Puede que no hayas descubierto este sitio.
Anduvieron bastante tiempo, cruzaron la facultad al completo, hasta que
llegaron a la zona de Bellas Artes. Los ojos del a muchacha se abrieron de par
en par. ¡Jamás había estado en aquella zona! Era totalmente distinta a zona de
su facultad. Los parques estaban llenos de esculturas de mil y una formas,
colores, texturas y tamaños. Los aularios eran más antiguos, pero los unían
pasillos exteriores de madera y cristal.
- Ven conmigo.- musitó él.
Subieron unas escaleras de madera hasta uno de esos pasillos exteriores.
Aquello era precioso, al menos
para tratarse de una universidad; la verdad es que Kenichi le había enseñado
lugares muy hermosos, con una especie de "magia" que los envolvía.
Y allí , se encontraba una de
cafetería con mesas exteriores. Tomaron asiento en una de ellas.
- Perdona no haberte llevado a otro sitio, pero no hay mucho tiempo de salir de
la Universidad.
- No importa, me encanta este lugar. Muchas gracias Kenichi.
Pidieron unos bocadillos y refrescos. El sol era agradable, no quemaba y una
suave brisa hacía que el calor que pudiera haber en el ambiente lo arrastrara.
- A Hitomi le he hablado de ti.- dijo él bebiendo de la lata.
- ¿Y eso? ¿Cómo que le has hablado de mi?
- Hombre… eres mi amiga y no voy a ocultarle mis amistades. De todas formas
ayer tuve altercado con ella… son ya tres en lo que llevamos de semana.
- ¡Vaya! Que mal.- Ella le hubiera preguntado el motivo sin vacilar pero
titubeó un poco y sintió que pudiese parecer una chismosa en alto grado.
- Se enfada de todo.- continuó el joven.- De cualquier cosa que sucede a mi
alrededor tiene que enfadarse. Me echa en cara a mis amigos y todo lo que
hago…- hubo un silencio que duró varios segundos.- Quiere conocerte.
- No veo nada de malo en eso, no?
Mmm… - Kenichi levantó una ceja.- Yo me esperaría un poco. Hitomi es muy buena
chica pero para estos casos hay que entrar con cuidado para que todo salga
bien.
- ¿Cómo que en estos casos? ¿A que te refieres?
- Bueno, tú eres una chica, es evidente. Ella es muy celosa y puede pensar mal.
Con todas lo hace, hasta lo hizo con Meiko.
- Ah eso! - Sayuri reaccionó.- Se que Meiko y ella no se hablan, se que hay un
motivo, pero lo desconozco. Cada vez que le hablo de tu novia esquiva el tema.
- Sucedió algo entre ellas en segundo de bachiller. (el sistema escolar japonés
funciona con: 6 años de primaria, 3 de educación secundaria y, por último, 3 de
bachiller. Después pueden acceder ala universidad) No se que sucedió
exactamente entre ellas. Jamás me lo han querido contar. Lo que se seguro es
que Meiko se cayó por las escaleras del colegio y se rompió una pierna. Sin
embargo no le veo mucha relación entre ellas dos. Se echaron las culpas
mutuamente… y estalló todo.
Sayuri se quedó con muchísimas más dudas en su cabeza. Pero calló y espero a
hablar con la rubia en un futuro sobre el tema.
- ¿Cómo empezaste a salir con Hitomi? - preguntó ella curiosa.
- Todo evolucionó. Yo empecé a sentir algo por ella nada más verla, pero un sentimiento minúsculo, casi
imperceptible. Ese pequeño vuelco en el corazón que notas cuando una persona
que te atrae platónicamente se acerca a ti. Pero fue en bachiller cuando
verdaderamente me di cuenta de todo. En primero ya me moría por ella. Sin
embargo no parecía hacerme ningún tipo de caso. Además creo que seguía con su
novio de Osaka y no me quise interponer. Cortaron por la distancia, demasiados
kilómetros y cero contacto. Se le notaba triste, puede que me aprovechara un
poco de la situación para acercarme a ella… aunque pasaron varios meses. Una
tarde de Febrero, viernes, quedamos para tomar algo y ya no pude contenerme… me
declaré a ella. Se quedó un poco sorprendida y dijo que era muy repentino, que
debía darle un tiempo. El miércoles siguiente, en el colegio, me llevó a una
clase, a solas y… aceptó.
- ¿Te hizo esperar 5 días para responderte?
- Si. Fueron un poco angustiosos pero merecieron la pena.
- Pienso que si alguien te gusta te pide salir, no debes hacerle sufrir casi una semana , no crees?
- Bueno.. hay gente indecisa y tímida.
Sonó el teléfono móvil del muchacho. Se apartó un poco para hablar en privado.
Ambos habían terminado ya su almuerzo. Sayuri cerró los ojos y dejó que los
rayos de sol penetraran en su rostro.
Cuando el chico colgó torció su labio. Miró la hora y la próxima clase se
acercaba. Se despidieron cordialmente.
Ella
regresó a su casa, ya llegaba tarde a la optativa. De todas formas le resultaba
tremendamente sencilla. Ya le pediría los apuntes a Meiko, no le preocupaba. Se
le pasaron las horas volando escuchando al chico.
- Buenas! - saludó Minako. La muchacha acababa de llegar del instituto. Se
notaba ya que llevaba puesto el uniforme escolar. Un poco desaliñado, pero era
el estilo de la joven, con su larga cabellera roja.- Por cierto… ¿Qué tal te va
con tu chico?
- ¿Qué chico?
- No te hagas la tonta! La otra noche os vi. Parecías muy acaramelados.
Sobretodo ese abrazo.. jujujuju
- Espiar a la gente está mal, sabes?
- Y tomar fotos también. Ella sacó de su enorme carpeta llena de pegatinas un
sobre de revelado fotográfico. De él extrajo tres fotos de aquella noche. Una
de ellas la del abrazo.
- ¿Como… ? No me di cuenta.
- Tomé prestada una cámara reflex con enorme objetivo del club de fotografía. ¡Adoro
ese aparato! Ya la devolveré un dí de estos.
- Minako… - se ruborizó un poco.- ¿Podría quedarme estas fotos?
- Jujujujuju - la risa picaresca de la pelirroja hizo temblar a Sayuri.- Pero
me tienes que contar cosas sobre él.
- No es nada, solo es un amigo.- Tomó las fotos con firmeza y rápidamente antes
de que su vecina se arrepintiera.- Además tiene novia.
- A veces eso da igual…
- ¿Pero que dices? ¡Yo sería incapaz!
- Las cosas pasan… en fin, me tengo que ir ya, tengo hambreeeee.
Sayuri guardó las fotos en su carpeta y entró en su apartamento. Shinobu no
estaba. Se dirigió a su habitación y guardó las fotos en un cajón de su
escritorio.
- Me pregunto demasiadas cosas… sobre Hitomi… sobre Kenichi… me parece que cada
día estoy cayendo más y más en la tentación… y no debo…
CONTINUARA
Notas de la autora: Sinceramente creo
que me he aburrido un poco en este capitulo xD Pero necesitaba explicar los comienzos
de Kenichi e Hitomi. Será decisivo en un futuro ^^ A diferencia de Sweet Girl,
en Daigaku Memories intento, aparte de narrar la historia en si, reflejar
muchos pensamientos y situaciones que a todo el mundo le puedan pasar por la
cabeza en algunos momentos. Notas sueltas. También tenemos a los personajes,
cada uno con su estilo, diferentes. Que nos hacen reflexionar de una manera u
otra cuando estamos con ellos. Tu amiga, el chico que te gusta, la loca de la
vecina… No os entretengo más ¡Hasta el capitulo 11! Para cualquier cosa podéis
escribirme a lucychan84@yahoo.es