Esta historia es original de Lucia Sánchez Donato. Algunas ideas son aportación especial de Umitsunami.

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::::::::::::::::::::::::::::::::: UNMEI ::::::::::::::::::::::::::::::::::::.

 

Capítulo 2: Llegada a Japón


Akami abrió su cartera (una de tantas que llevaba encima) y extrajo de ella una guía de las líneas de autobús de la zona. La abrió y buscó en ella alguno que la llevase hasta Chiyoda desde el aeropuerto. Aunque era bilingüe todavía le costaba no tener que expresarse en español.

- Línea 34!! Aquí está! - exclamó. La joven se dirigió, siguiendo las indicaciones que había en el aeropuerto a tomar la línea.- En Japón los autobuses son un derroche de modernidad y confort. En ellos se mezcla la más avanzada tecnología con la más absoluta seguridad.- iba leyendo.- Vaya! .- musitó alegre.- Que bien!!

Una fotografía de un modelo de la última generación en autobuses ilustraba la página de la guía. Cuando al fin ella llegó a la parada y observó el autobús que había estacionado…

- Ohhhh!!

El trasporte dataría de los años 60, con la carrocería desgastada por el paso de los años y las muchas capas de pintura recubriendo los rayones de la chapa exterior. Al subir en él descubrió los asientos de plástico recubiertos por una fina capa de piel de… a saber de donde sería.

- Un autobús de alta tecnología… - masculló arrancando la fotografía de la guía.- Al menos espero que la suspensión sea buena…

Cuando el aparato arrancó todo empezó a tambalearse como el peor de los terremotos, Akami miró a su izquierda, un niño pequeño se sentó a su lado y la miraba fijamente.

- Hola guapo! - le dijo ella amablemente.

- Eres rara… - le contestó el pequeño seriamente.- Pero te permito que hables conmigo porque estas buena…

Se produjo un silencio sepulcral entre ambos.

- O_O!!! ¡Leñe! ¡Y yo que creía que en Japón resultarían ser más tímidos y educados que en España!

Una hora después el autobús llegó a Chiyoda, a duras penas, Akami bajó del vehículo con el tambaleo persistente de la marcha. Tenía todo el cuerpo entumecido, especialmente el trasero.

La ciudad de Chiyoda es una pequeña localidad de 38.000 habitantes cerca de Tokyo, famosa por su castillo, poseé más de 5000 cerezos plantados en toda la ciudad, haciendo que en primavera sea un verdadero espectáculo estar allí.

- Estoy mareada… agghhh. . dijo la muchacha algo aturdida.- Bueno, pero no debo perder tiempo! Tengo que encontrar a la familia Arashi!!!

Cargada con todas sus maletas y carteras se dirigió firmemente hacia una señora de mediana edad que pasaba por allí y le preguntó por dicha familia.

- Oh! claro!! - respondió.- Son los que montaron aquel gimnasio y… ejem… bueno… sigue todo recto por esta calle hasta llegar a la tercera esquina, dobla hacia la izquierda, tres calles más abajo, luego a la derecha… la casa de los Arashi es bastante antigua y grande, la reconocerás enseguida.

- Muchas gracias!

La señora se alejó y dejó a la joven con la duda:

- ¿Qué habrá querido decir cuando ha dicho "son aquellos que montaron el gimnasio y.. ejem"? Bueno, da igual…

Ella siguió las indicaciones de la mujer, muy concentrada, pero al llegar a la puerta del instituto de la ciudad, escuchó a alguien gritar.

- ¿QUÉ HACES TÚ AHÍ?!! - gritó furioso un hombre vestido de conejo.

- ¿Qué…. Que hace un hombre vestido de conejo en un instituto?

- ¡¡TODOS LOS ESTUDIANTES DEBEN DE ESTAR EN CLASE DURANTE LA JORNADA ESCOLAR!!

- Pe.. pero si yo acabo de llegar.

- No hay excusas!! ¡¡Es un delito no culturizarse! ¡¡Adentro!!

El hombre-conejo agarró a Akami y la arrastró al interior del instituto.

- Ay dios… - dijo ella un poco asustada.

- ¿En que curso estas? - le preguntó él.

- Emm… estoy en primero de bachiller… el año pasado acabé la secundar…

- Bien!! A 1º irás.

El hombre la cogió en brazos, al subió hasta el 2º piso y una vez allí la arrojó al pasillo, a continuación él desapareció por las escaleras dando saltos.

- Aichhh!! - que daño! - exclamó la muchacha de ojos verdes y cabellos oscuros.- Esta gente está muy mal de la cabeza.

Se percató de que todos la miraban un poco extrañados, (pese a tener a un hombre vestido de conejo rondando por allí) no era demasiado corriente ver a una desconocida llena de maletas esparcidas por el suelo.

- ¿Quien eres tú? - dijo una voz femenina.

Al levantar la cabeza descubrió a una chica rubia, aunque se notaba mucho que era teñida, grandes y saltones ojos azules, llevaba el uniforme del centro pero la falda parecía 5 o 6 centímetros más corta y el jersey 4 o 5 tallas menor, sus unas, pintadas de rojo sangre destacaban de todas las pulseras y bisutería que llevaba encima y hacían juego con sus labios, del mismo tono.

- Me llamo Akami Sakurai… encantada!

- De encantada nada! - respondió indignada.- Una chica que viste con tan poco gusto y se ve así de vulgar no merece tocarme.

- Vaya hortera… - le contestó en español.

(Nota: Para la mejor comprensión y diferenciación de los dos idiomas, ya que el japonés es la lengua en la que ellos hablan, los diálogos o frases en español se muestran con este tipo de letra, gracias)

- ¿Qué es lo que me has dicho?

- He dicho que eres una hortera!! ¡Vaya! Con esa pinta de loca no se como te dejan salir a la calle así.

- Ohhh!! ¡¡Eres tonta!! ¡¡Háblame de forma que yo lo entienda!!

- ju, ju…- pensó Akami.- Me encanta! Así puedo burlarme de la gente sin que sepan lo que digo… así lo hacía yo en España, solo que les hablaba en japonés.

- ¿Eres así de horrible siempre o solo los días de clase?


- Es así siempre por desgracia…
- respondió una voz masculina.

- Leches!! Se me acaba de fastidiar el chollo!

Akami giró su mirada hacia donde provenía la voz. Descubrió a un chico, de aproximadamente la misma edad que ella. Tenía el cabello castaño y algunos mechones caían graciosamente por su frente firme y plana. Sus ojos, almendrados y castaños relucían como dos gemas y sus labios finos pero delineados se torcían en una sonrisa de burla. Sus facciones eran suaves y su cuerpo era delgado pero musculado, se notaba que practicaba algún tipo de deporte.

- ¿Cómo es que hablas español? - preguntó la joven de largos cabellos negros.

- Es que soy muy inteligente.- respondió él con aire de superioridad.

- Ah si??? No sé yo.. solo veo que aparentas más de lo que eres.

- Te equivocas, aparte de hablar español perfectamente soy el capitán del equipo de artes marciales del instituto.

- En serio? - ella levantó una ceja pasivamente.- Me encantaría que me lo demostraras.

- Bah! No puedo pelear contra una chiquilla, además que tienes pinta de ser delicada como una flor.

Akami torció su labio y frunció el ceño; se acercó al muchacho y le propinó una patada alta que le dejó en el suelo.

- Que sepas "chiquillo" que estudio artes marciales desde los tres años.

Él la miró atónito desde el suelo, era como si todavía no hubiera reaccionado… él!! El capitán del equipo de artes marciales dejado derrotar por una chica! Encima una completa desconocida que le había faltado en su ego. No podía consentirlo. De un brinco se colocó en pie, apartó de su rostro algunos mechones de pelo y sonrió maliciosamente.

- Si tan buena te crees, vamos al patio… te reto.

El joven saltó por la ventana del corredor y de un salto cayó de pie en el suelo del patio del instituto, giró su cabeza y miró hacia la ventana por donde había caído esperando que Akami le hubiera visto, demostrando así su maestría y la poca que tendría ella.Sin embargo no se quedó atrás, le sorprendió el salto del chico pero no se rindió, así que se tiró por la misma ventana y haciendo una voltereta en el aire, cayó de pie justo enfrente de él, lo que provocó, además de muchos aplausos por parte del alumnado presente en el momento, que el muchacho se tragara su orgullo.

- Bueno… ¿Quieres empezar bebé o te has echado atrás? – se burló Akami.

Él chico corrió y con una velocidad pasmosa se colocó detrás de ella sujetándola por los brazos.

- Veo que soy más rápido que tú.

Una de las finas piernas de la joven se colocó en la parte posterior del tobillo de él, empujándolo lo tiró al suelo. Akami colocó una mano en el suelo y dio una voltereta hacia atrás colocándose en pie. A continuación el muchacho la pilló por sorpresa saltando sobre ella e inmovilizándola, pero los reflejos de Akami fueron rápidos, lo necesario como para deshacerse de él y acabar ambos en el suelo.

- Paren de una vez!!!!!!!!! – un profesor con una vara de castigo interrumpió el combate.- Todos a sus clases.

- Ha habido un error conmigo yo… - dijo la chica esperando que se aclarara su situación.

- Ni peros ni nada! Todos a clase!

De mala gana subió hasta el aula que le indicaron. Miró a aquel muchacho que la había desafiado y frunció los labios. ¿Cómo se había atrevido a chulearse de aquella manera? Y lo peor ¿Cómo hablaba español tan correctamente? Le detestaba! Ya no podría insultarle y reírse de él como lo había hecho con la rubia de antes.

En clase no prestó atención a nada, simplemente miraba por la ventana. Estaba en la misma clase que aquel muchacho. No hizo ningún caso. Disimuladamente tiró algunas de sus maletas por la ventana de la clase y, cuando el profesor estuvo distraído, ella misma también se coló por la ventana huyendo de aquel lugar.

- Ufff… por fin!!! – suspiró saliendo a toda prisa del instituto cargada con sus maletas.- Bueno, ahora a buscar a los Arashi!!!

CONTINUARA

Notas de la autora: Espero que os esté gustando Unmei. La historia está pegando un giro total al primer capitulo. Para cualquier duda, sugerencia, comentario, critica, halago… ^^ Podéis escribirme a lucychan84@yahoo.es