Esta historia es original de Lucy y Umi. Todos personajes son propiedad de ellas dos. Unmei © Lucy and Umi 2002

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::::::::::::::::::::::::::::::::: UNMEI ::::::::::::::::::::::::::::::::::::.

 

Capítulo 1: Una nueva vida


Aeropuerto del Prat, Barcelona (España) El panel de salidas se levanta como una enorme placa de espera  no interrumpida. Entre los ruidos de los carritos portamaletas, megafonía y el bullicio de los viajeros hablando en sus idiomas natales, hacía que Akami, japonesa de nacimiento y de etnia, leyendo una guía de su propio país en español resultaba de lo más curioso.

EL vuelo IB-2213 con destino a Tokyo efectuaría su salida en breves momentos, Akami facturó su equipaje y subió al aparato.

 

Mi nombre es Akami Sakurai, tengo 16 años y soy japonesa de nacimiento, pero he vivido en España desde los 4. Cuando todavía vivía en Japón mi padre murió, así que mi madre y yo nos trasladamos a vivir a España, como una vía de escape para olvidar el dolor que a mi madre le producía todos esos recuerdos amargos. Una nueva vida… empezar de cero… Así que me he criado en este país, me he involucrado con todo lo que me rodea y mi carácter se ha adaptado a él.

Desde que era muy pequeña siempre recuerdo a mi madre repitiéndome una y otra vez… "Si alguna vez me sucediese algo, y ya no me tuvieras a tu lado; vuelve a Japón, a la ciudad de Chiyoda y busca a la familia Arashi… ellos cuidarán de ti."

Akami cerró sus lindos ojos verdes, algo bastante curioso en la raza oriental, y una lágrima rodó por su sonrojada mejilla mientras titubeaba el nombre de su madre…

Hacía solamente unos pocos días, Akami volvió de la escuela bastante tarde, pues tuvo que quedarse a realizar un trabajo en la biblioteca. Cuando abrió  la puerta tuvo una sensación sumamente desagradable y, al ver la casa destrozada un escalofrío recorrió su espalda. Sabía que algo había ocurrido, recordó las palabras que su madre siempre le repetía y corrió a buscarla.

Cuando llegó al salón de la casa el cuerpo de la muchacha se estremeció, el cadáver de su madre yacía en suelo, inerte, cubierto de sangre.

Las lágrimas comenzaron a fluir de los ojos cristalinos de la joven… tomó el cuerpo entre sus brazos y lo abrazó con fuerza. Sus ropas se mancharon de sangre, pero eso a ella no le importaba… sabía que sería la última vez que notaría a su madre junto a ella.

A continuación cogió su mano, esa mano que siempre estaban calientes, llenas de afecto, pero que ahora estaban frías, como el corazón de la persona que pudiera haber hecho eso… del dedo le extrajo el anillo que siempre llevaba y, como una eterna promesa de recordarla siempre lo introdujo en su joven dedo. Besó a su madre en la frente, por última vez y volvió a dejarla tendida en el suelo de la habitación.

Al cabo de una hora la casa estaba a rebosar de policías que registraban la casa esperando encontrar alguna pista y otros, interrogaban a Akami, que en su dolor, casi no podía ni hablar.

- No tenemos todavía pistas concretas del suceso.- dijo el comisario bastante serio.- ya que no se han llevado nada de la vivienda todo apunta a ser un ajuste de cuentas…

- ¿Un ajuste de cuentas? Mi madre no estaba en deuda con nadie! Es más, todos la querían!!

- Quien sabe… - prosiguió el hombre.- Las mafias están proliferando últimamente en la zona… de todas formas el caso sigue abierto.

 

La gente, arremolinada en la puerta intentaba ver todo lo que pasaba, mientras que los vecinos consolaban a la muchacha, ellas dos eran muy apreciadas en el barrio.

 

Entre la multitud apareció Nuria, una muy buena amiga de Akami desde la infancia, siempre fueron juntas, desde primaria hasta el instituto, coincidiendo,  además, que eran vecinas.

Ambas se abrazaron, la joven japonesa no podía casi ni hablar, todavía no podía creerse que todo eso hubiera sucedido… Ambas salieron a dar un paseo, Akami estaba totalmente aturdida, todo había pasando tan rápido… además esos policías le hacían ponerse todavía más nerviosa.

- Y que harás ahora? - preguntó la amiga.

- Mantendré la promesa que le hice a mi madre… volveré a Japón.- contestó entrecerrando sus ojos,

- Pe… pero… tu sola? Cómo viviras??!!

- Allí, en la ciudad de Chiyoda viven unos antiguos amigos de mis padres, los Arashi. Mi madre me dijo que ellos cuidarían de mi en caso de que ella muriera. Yo pienso que lo ideó de tal manera por si le ocurriera algo siendo yo menor de edad, así no tendría que ir a un centro social. Es curioso… incluso ha sucedido como una premonición… una corazonada que tuvo mi madre desde hace años…

- Comprendo… así que dejarás el instituto … que les dirás a todos?

- Simplemente no voy a decir nada… iré a hablar con el director, me daré de baja del centro y cuando tenga todo arreglado me marcharé, respecto a la gente… paso mucho de todos los comentarios, no quiero que nadie sepa nada…

- Tranquila, tu secreto está a salvo conmigo.

- Muchas gracias…

En la tranquila vuelta, las dos chicas no se percataron de que alguien las observaba, en al esquina, dos hombres vestidos con traje de chaqueta azul marino las miraban detrás de unas gafas oscuras que ocultaban sus ojos orientales.

Pero Akami paró en seco, un escalofrío recorrió su espalda, se giró precipitadamente y vio de refilón a aquellos dos individuos, creyendo ser unos atracadores o algo similar volvió a su casa, tampoco les prestó demasiada importancia.

Aquella noche, la policía fotografió y buscó sin cesar cualquier pista durante casi toda la noche, así que la joven fue a casa de su amiga a descansar un poco, estaba exhausta por todas las malas emociones vividas.

- ¿Por qué querría alguien asesinar a mamá? - se preguntaba sin hallar respuesta.

Durante los días posteriores, ella se dedicó a resolver todos los asuntos pendientes antes de viajar a Japón.

 

Ella fue a su instituto, habló con el director, todo lo que había sucedido y su repentina marcha del centro. El hombre la miró con mucha pena y le firmó la orden de baja. La chica salió del despacho y caminó por los pasillos del edificio. Estaban vacíos, pese a que las clases se encontraban llenas de alumnos. Se acercó hasta su clase y miró por el cristal por última vez.

- Adiós a todos…

 

Cuando la policía desprecintó al vivienda, Akami recogió todas sus pertenencias, el dinero que tenía guardado ella y su madre y le entregó la llave a unos de sus vecinos, era un matrimonio con el que tenía mucha confianza, ellos se encargarían de vender la casa y hacerle llegar el dinero a la muchacha.

- ¿Por qué ha tenido que suceder todo esto? Tengo miedo de lo que va a pasar…

La voz de la azafata ofreciéndole algo para tomar despertó de sus pensamientos a la joven.

- Una coca cola… por favor.

Despues de aquello, ella miró por la ventanilla del aparato, una alfombra de suaves y esponjosas nubes de color blanco se extendía bajo de ella, a veces, algunos claros dejaban ver el paisaje de bajo… los países pasaban tras las nubes… al igual que las horas…

Akami poco a poco fue cerrando sus preciosos ojos esmeralda, había estado varios días sin dormir y el traqueteo del avión le resultaba de lo más relajante… así que se sumió en un profundo sueño y dejó su mente libre de todos sus problemas.

Otro sonido de la voz de la azafata despertó a la chica, pero esta vez la voz sonaba por los altavoces del aparato.

"Les comunicamos que en breves instantes aterrizaremos en el aeropuerto de Narita. Por favor, sitúen sus asientos en posición vertical y abróchense los cinturones, muchas gracias"

La muchacha se sintió bastante extasiada, así que rápidamente hizo lo que la azafata dijo y pegó su cara a la ventanilla.

- Vaya! - exclamó.- Esto es genial!!

Ella vio las varias pistas de aterrizaje del aeropuerto internacional de Tokyo y la torre de control, a lo lejos divisó la enrome metrópoli que parecía no tener nunca fin. Era un espectáculo realmente impresionante!

Cuando al fin el avión tomó tierra y se detuvo, los pasajeros se dirigieron hacia la puerta de salida, allí se encontraban unas enormes escaleras que conducían a la pista, allí, un pequeño autobús les esperaba para llevarles hasta el hall donde recogerían sus equipajes.

Akami, cuando ya por fin recogió su maleta se dirigió hasta la salida del aeropuerto.

- ¡Ya estoy en Japón! Una nueva vida comienza para mí! ¿Qué es lo que me aguardará? Vamos! Tengo que ir a Chiyoda en busca de los Arashi!!

CONTINUARA

Notas de la autora: ¡Este es el primer capítulo de Unmei! ¡Espero que os haya gustado! La idea surgió una noche del año 2002. Revisando mis papeles encontré algunos bocetos y páginas del comic que dibujé así que me animé a escribirlo. Muchas Gracias Umi!! Tus ideas son lo mejor jeje para cualquier cosa podéis escribirme a lucychan84@yahoo.es