Todos los personajes son propiedad de Naoko Takeuchi

++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++
SECRETOS DE VERANO
+++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++

Advertencia: Esta historia contiene material shoujo-ai, género que habla del amor entre mujeres. Si eres menor de 18 años o no estas a favor de este tipo de sexualidad te recomiendo que no lo leas.

NOTA : He conservado los nombres en japonés en vez que traducirlos a la versión latina.

+++++++

Era una tarde estival de finales de Julio, el sol azotaba fuertemente por las solitarias calles del céntrico barrio de Tokyo de Azabu Juban. Usagi caminaba solitaria lamiendo un cono de helado, había quedado con Ami, Rei, Makoto y Minako en el parque de Juban unos minutos después.

La verdad es que últimamente se sentía un poco sola... Mamoru había tenido que regresar a América para finalizar sus estudios de medicina y le echaba en falta. Estaban saliendo desde hacia unos cuatro años aproximadamente y, todavía tenia en mente aquellas noches a la luz de la Luna, la verdad es que le echaba mucho en falta...

Luna y Artremis se habían ido una temporada de vacaciones al futuro, a ver a su hija Diana, a la pequeña dama, a la Reina Serenity y a su esposo el Rey Endimion. Por lo que la joven de las largas coletas rubias se encontraba sin su felina amiga.

Al llegar al parque, sus amigas ya se encontraban allí. Ellas, sentadas en un banco de madera se aliviaban del calor bajo un gran árbol que las cobijaba de los ardientes rayos del astro Rey.

- Hola ! - exclamó Usagi alegremente.- Que tal ?

- Acaloradas... - respondió Makoto abanicándose con su mano.- Ojalá pudiésemos estar en algún sitio refrescante...

- Mi familia tiene una pequeña casa de veraneo en las islas Zhosaku, al sur... cerca de Okinawa.

- He leído un reportaje de esas islas ! - exclamó Rei.- Dicen que son un paraíso tropical. Solo unos pocos privilegiados poseen alguna propiedad allí.

- Bueno... como mi madre esta en Alemania y mi padre en los EEUU siempre esta deshabitada, aunque tenemos contratado un servicio de limpieza que la mantiene en perfecto estado.

- Podríamos ir a pasar una semana de vacaciones ! Que os parece ? - musitó Minako eufórica.- Imaginaos... arena blanca, grandes palmeras, vegetación exótica y abundante, aguas cristalinas...

Las cuatro chicas comenzaron a imaginar aquel edén mientras que Ami sonreía semi asustada.

- Queréis ir una semana de vacaciones ? - preguntó la joven sabiendo que era eso lo que sus amigas deseaban oír.

- POR SUPUESTOOOOO ! ! ! ! ! ! - contestaron al unísono.

- Oh... de acuerdo...

Durante varios días, las chicas compraron nuevos bañadores y bikinis para poder lucirlos en las procelosas playas de Zhosaku. Además de bronceadores, toallas, etc.

El gran día de partida llegó. Todas estaban bastante eufóricas, a excepción de Ami que parecía temer la actitud de sus amigas.

Al llegar al aeropuerto de Haneda, Usagi recordó la marcha de Mamoru a los Estados Unidos. EL aeropuerto no era el mismo, pero la sensación era idéntica... una desazón horrible que no hacia mas que pensar en lo sola que estaba...

Después de facturar los equipajes, las cinco féminas subieron al vuelo 2344 de la compañía JAL (Japan Air Lines) con destino al Aeropuerto de Naha, en la isla de Okinawa.

El transcurso del viaje resultó de lo mas variado. Ami leía un libro sobre física cuántica, Rei escuchaba música en su walkman, Makoto dormía plácidamente, mientras que Usagi y Minako se deleitaban con los cacahuetes y abusaban de los refrescos gratuitos que ofrecía el avión.

Después de 3 horas, el aparato tomó tierra en la tropical isla. Las chicas, ataviadas con sus equipajes se apresuraron a tomar un taxi que las condujese hacia el puerto, pues el barco que les llevaría hasta la isla.

Por suerte consiguieron llegar a tiempo a tomar el barco. Unos minutos mas tarde, el quinteto se hallaba disfrutando del trayecto por las transparentes aguas de Okinawa. El transporte recorría cuatro veces al día todas las islas del archipiélago Zhosaku. Este archipiélago se compone de 4 islas. Namida no Zhosaku, Tsuki no Zhosaku, Hi no Zhosaku y Kiss no Zhosaku. (N. de A. Las traducción de los nombre de las islas serian, por orden, Lagrima de Zhosaku, Luna de Zhosaku, Fuego de Zhosaku y Beso de Zhosaku)

Los suaves cabellos de Usagi se hallaban mecidos por la brisa marina...  se encontraba en la planta superior de la embarcación, apoyada en una de las barandillas... y en el cielo solo podía ver un rostro... el de Mamoru...

- Que te sucede ? - le preguntó Minako apoyándose en la barandilla junto a ella.

- Nada... solo que... hmmm...

- A ver si adivino... es de cabellos oscuros, ojos azules y mide 1’80 cm ! Me equivoco ?

Usagi sonrió.- No... no te has equivocado...

- Venga ! Anímate ! - exclamó la joven del lazo rojo.- Estamos de vacaciones ! Hay que disfrutarlas ! No quiero verte triste cuando vamos a ir a una isla paradisiaca para nosotras solas ! Creo que solo cuatro o cinco familias tienen propiedades en Zhosaku ! Será todo un lujo ! Sin contaminación ! Sin estrés ! Sin agobios ! ! ! AHHH ! ! ! Estoy deseando llegar !

- Bueno.. bueno... cálmate Minako... - dijo Usagi un poco parada.- No te emociones tanto !

- Pero.. prométeme que dejaras de pensar en Mamoru durante las vacaciones...

- Tranquila ! Te lo prometo !

Ami avisó a las chicas que en la próxima isla tenían que bajar. Ella fue a hablar con el capitán, pues al ser esas islas casi exclusivas de sus dueños. Los propietarios tenían que enseñar sus documentos al capitán para que les dejase bajar. El barco hace una ruta regular de visita a las islas, pero bordeándolas, nunca entrando en ellas, a no ser que alguno de sus propietarios quiera ir.

Unos minutos mas tarde el barco atracó en el pequeño embarcadero de Tsuki no Zhosaku.

El quinteto bajó del navío. El embarcadero parecía estar improvisado. Varias tablas, dispuestas de forma paralela encima de una estructura también de madera maciza, formaban la plataforma del muelle.

Las chicas anduvieron por un camino rodeado de vegetación tropical. Después de veinte minutos se toparon con una reja recubierta de plantas y flores de vivos colores.

La muchacha de cabellos azules abrió la reja mediante unas cuantas llaves.

Al traspasar al verja, encontraron un bello camino rodeado de palmeras que conducía a una enorme mansión. El estilo de la vivienda era toscano, pero con toques de cabaña tropical. Un precioso jardín de plantas exóticas rodeaba la piscina de mosaico con motivos indígenas. Todo estaba tan bellamente colocado que parecía tabú cruzarlo.

- Les di una semana libre a los seis criados que mantienen la casa en condiciones.- dijo Ami abriendo la recia puerta de entrada al edificio.- Así tendremos total tranquilidad.

- Pues a mi no me importa que me sirvan como si fuera una reina... - musitó ufanamente Minako.

- Bueno... - prosiguió la muchacha de cabellos azules.- Pero a que si que te importaría que te espiasen mientras... por ejemplo... te estas duchando ? Ese es un defecto de los criados que tenemos, que son muy curiosos... por eso pense que lo mejor seria mantenerlos alejados.

- Pues... - la joven rubia siguió.- Visto de esa manera creo que has hecho lo mejor... je je je

Cuando traspasaron la puerta se encontraron un bellísimo hall. El suelo, de losas de piedra continuaba hasta una grandiosa escalera central del mismo material adornada con plantas tropicales que se enredaban como hiedra, el altísimo techo era coronado con una bóveda de vidrieras de colores que traspasaban los rayos del sol. Todas las chicas quedaron maravilladas ante tal casa.

- Subid... - dijo la sailor Mercurio.- Os enseñare vuestras habitaciones...
 
Todas fueron al primer piso, el estilo de la vivienda seguía siendo el mismo. Una a una, la dueña de la casa les fue mostrando las alcobas que ocuparían durante aquellas vacaciones.

El grupo de scouts se quedó maravillado con cada rincón de la propiedad... era sumamente perfecto !

Todas se instalaron... poco después se coloraron sus bañadores y bikinis y fueron a la piscina.

Ami leía un libro tumbada en una hamaca colgada entre dos palmeras, Rei tomaba el sol tumbada encima de una toalla y escuchando música en el walkman de Makoto, la muchacha castaña de la coleta saltaba desde el trampolín haciendo bonitas piruetas en el aire, y, Usagi y Minako jugaban a hacer ahogadillas en el agua.

- Son como niñas... - decía Rei manteniéndose al margen.

- Como niñas ? ! - exclamaron las dos rubias al unísono.- Ahora veras ! !

Salieron del agua, sus cuerpos empapados y sus bikinis se adherían a su cuerpo perfectamente. Se acercaron a la sailor de fuego y la arrojaron al agua.

- No hay derecho ! Por que me habéis tirado al agua ? - replicó Rei enojada.

Un objeto rojo emergió a la superficie justo al lado de la chica. Esta abrió los ojos de par en par cuando descubrió... que era la parte superior del bikini !  Del impulso había caído. Sus mejillas se sonrojaron de forma sobrehumana y se adentró totalmente en el agua para cubrir sus senos desnudos.

Todas rieron pero ella reaccionó agarrando a las dos chicas que la habían tirado a la piscina y lanzándolas de nuevo a ella.

- Ahora vais a sufrir ! - gritó agarrándolas de sus bikinis.

Siguieron jugando hasta bien entrada la tarde. Después se ducharon y tomaron la cena en el jardín.

Aquella noche durmieron plácidamente... había sido un día muy largo y necesitaban descansar....

A la mañana siguiente fueron a la playa. El agua cristalina hacia del lugar un sitio idóneo para bucear.

Estuvieron varias horas en la playa, hasta que Makoto vio que su piel estaba roja como la de un cangrejo y decidió retirarse a la casa, pues comenzaba a escocer el mínimo roce, todas, solidarias con ella, hicieron lo mismo y regresaron.

El resto del día permanecieron dentro de la mansión. La sailor del rayo tomó un baño muy frío para relajarse y aliviarse del dolor de su piel quemada.

- Uish ! Esta helada ! - exclamó mientras se adentraba muy despacio.

Cuando se sumergió por completo vio como sus pezones estaban erguidos, apuntando al cielo como dos estambres de una flor.

- Vaya ! - dijo asombrada.- Creo que mi cuerpo ha reaccionado de otra forma a la que yo esperaba ! ja, ja, ja...
En ese momento alguien abrió la puerta del baño, era Ami ! Al ver a su amiga se cubrió la mirada.

- Pe... perdona ! No sabía que estabas aquí ! - dijo vergonzosamente.- Vine a por unas toallas...

- Oh ! No hay problema ! - respondió Makoto cubriéndose con los brazos y manos sus senos  y con las piernas, el pubis.- Entra ! Ya nos conocemos desde hace mucho ! Hay confianza, no ?

La joven de cabellos azulados asintió tímidamente. Entró rápidamente sin mirar a su amiga y se dirigió al armario de las toallas. No pudo resistirse a echar una fugaz mirada al cuerpo de la muchacha, era esbelto; su piel, aunque quemada por la excesiva exposición al abrasante sol era tersa y parecía muy suave; la curva de sus piernas tapando pudorosamente sus partes intimas y la también curva de sus pechos, aplastados por las largas manos hizo que se sonrojase.

Negó con su cabeza varias veces y salió corriendo de allí dando un portazo. No entendía que le había pasado allá dentro, era como una fuerza misteriosa que le atraía... pero decidió dejarlo pasar... no quería pensar en eso...

La tarde comenzaba a caer y el sol se iba posando lentamente sobre el horizonte marino. Usagi miraba desde la ventana de su habitación aquel bello espectáculo, pero en su mente solo podía proyectar la imagen de Mamoru... desconsolada comenzó a llorar lamentándose de su soledad.

- Por que no quisiste llevarme contigo? - sollozaba.- Acaso era un estorbo ? Apenas recibo tus cartas y las encuentro tan frías... oh... te echo tanto de menos... necesito estar contigo...

Limpió sus lagrimas y secó sus ojos con las yemas de sus dedos... recordó que le prometió a Minako que se lo pasaría bien y que no pensaría durante las vacaciones en su novio... pero le resultaba imposible, así que bajó a la playa para dar un paseo antes de que anocheciera.

La verdad es que a la joven rubia le encantaban las puestas de sol en el mar y ver la luna emergiendo en mitad del crepúsculo.

Se descalzó y caminó por la arena blanca de la isla de Tsuki no Zhosaku... Miraba el mar cristalino y la gama de naranjas que ofrecía el cielo. El astro rey todavía no se había ocultado tras la línea de agua.

Caminó por la orilla un buen trecho... intentando dejar su mente en blanco, pues pensar en Mamoru solo le traería angustias que prefería olvidar por ahora.

Había llegado a una zona desconocida de la isla, la mansión de Ami se perdió hacia un rato...

Las largas hojas de una palmera baja le interrumpían el paso, por lo que las levantó... pero... vio dos figuras humanas a unos metros de ella, así que las hojas le sirvieron para esconderse y observar lo que sucedía.

Usagi pudo ver dos esbeltas mujeres que se bañaban desnudas en la calida marea tropical. Entrecerró su vista para poder ver mejor pues le sonaban tanto esas chicas... una de ellas era alta, muy esbelta y con un cuerpo de modelo, su cabello era corto y del color del oro. La otra era mas baja en estatura, pero su cuerpo era igual de perfecto,  sus suaves y ondulados cabellos verdes, como las algas, eran mecidos por la brisa.

- Oh ! - pensó la sailor de la luna.- Si son Haruka y Michiru !

En un primer momento pensó en irlas a saludar, pero algo en su interior le dijo que no fuese, que se quedara observando.

Ambas jugaban en la playa desierta sin pudor a su desnudez. Corrían y se lanzaban agua mutuamente, parecían muy felices.

Haruka estrechó a Michiru entre sus brazos, las tenues olas resbalaban en sus pieles canela haciendo que miles de gotitas de agua jugaran en su cuerpo. La luz del atardecer hizo que se iluminaran, pareciendo miles de diamantes.

Sus cuerpos estaban tan cerca que se rozaban frontalmente por completo. Michiru pasó sus torneados brazos por el cuello de la joven mientras que la otra estrechaba su esbelta cintura. Ambas se besaron apasionadamente mientras que el día acababa de morir, dando paso a la sutil noche.

Usagi se turbó, su corazón latía apresuradamente y sus mejillas se ruborizaron. Sabía perfectamente que Haruka y Michiru mantenían una relación sentimental, pero jamas las había visto mostrar su amor... y todavía menos, de esa manera.

Bajó su mirada un poco mareada y corrió hacia a casa. Al llegar allí, entró por la parte trasera, la que daba a la playa, Minako se encontraba sentada en un columpio en el porche, leyendo una revista que compró en el aeropuerto.

- Te ocurre algo ? - preguntó la joven del lazo rojo.

- No.. no me pasa nada

- A ver... estas roja como un tomate ! - ella tocó la mejilla de su amiga y notó la calentura.- Tu temperatura es alta, pero no parece fiebre...

Usagi se apartó un poco brusca.- No es nada, solo que corrí demasiado para llegar antes de que anocheciera por completo y estoy exhausta.

La joven entró a la casa, subió a su habitación y no salió en toda la noche. Estuvo pensando y pensando, y por mas que lo pensaba no acababa de tenerlo claro, hasta que al final cayó rendida en los brazos de Morfeo.

Al día siguiente se despertó con al cabeza embotada, miró su reloj y se percató que eran casi las dos de la tarde ! Cuanto había dormido ! Estaba mareada, así que decidió tomar una ducha.

Rei pidió permiso a Ami para llamar al templo. Según ella para tranquilizar a su abuelo e informarle de que todo marchaba bien, aunque la verdad era que quería hablar con Yuichiro, el ayudante del templo, con el cual mantenía un apasionado y secreto romance desde hacia bastante tiempo.

Minako se puso su bikini, sus gafas de sol y corrió hacia la playa para broncearse y, evitar así, realizar alguna de las faenas de la casa.

Así que Makoto y Ami se quedaron encargadas de preparar la comida. Ambas se encontraban en la cocina. La sailor del trueno cortaba unas zanahorias mientras que la muchacha de cabellos azulados pelaba una cebolla.

La cebolla pudo mas que los profundos ojos de la joven y sendas lagrimas rodaron por sus mejillas. Al notar esto, Makoto sacó un pañuelo de su bolsillo y limpió las lagrimas de su amiga.

Esta, por su parte, sintió un calor en el pecho al notar el suave aroma que desprendía el pañuelo. Recordó la escena del baño del día anterior y se ruborizó.

- Acaso me he enamorado de una mujer ? - pensó aturdida.- Eso... eso no es normal ! A... a... a mi me gustan los hombres ! O eso es lo que he intentado creer todos estos años... Pero... por que hay algo dentro de mi que recorre todo mi cuerpo cuando estoy junto a ella ?

- Que te sucede ? - preguntó la chica de la coleta

- No es nada...

- Vamos... dímelo ! Somos amigas, no ?

- Si.. por supuesto ! Pero es que no se lo que me sucede ! Me siento extraña. Y no se de que !

Makoto abrazó a Ami. Esta ultima pudo sentir el corazón de su amiga en su oído. Era como una maquinaria maravillosa, como el tic tac profundo de un reloj...  Ella correspondió el abrazo, y así se quedaron un rato.

- As estado enamorada alguna vez de alguien que sabes que es imposible que te corresponda ? - susurró la muchacha castaña.

Ami asintió, pero se notó confusa, pues era lo que le estaba sucediendo en esos momentos ! Ambas se separaron y continuaron preparando la comida.

- Ami... - dijo Makoto preparando una ensalada.- Tu crees que es normal sentir algo por alguien que... bueno... que siempre tienes cerca y confías plenamente ?

- Algo así como una amistad ?

- Exacto !

- Es normal enamorarse de un amigo... un chico que siempre tienes cerca... que le cuentas tus inquietudes, tus desvelos y, él lo mismo contigo ! Yo creo que no hay nada de malo en eso...

- Y cuando se trata...  no de un amigo... si no de una amiga ?

Ami paró de enjuagar el arroz y miró a la joven con los ojos muy abiertos.

- E... e....- ella no tenia palabras.- Bueno... - dijo serenándose.- El amor no es nada malo, al contrario ! Si sentimos algo por alguien debemos sentirnos orgullosos ! Orgullosos de saber que podemos amar, que nuestro corazón no es de hielo !

Ante estas frases los ojos verdes de Makoto se humedecieron.

- Entonces me parece que debo decirlo... aunque creo que me arrepentiré por el resto de mis días... pero después de esas palabras no puedo seguir con todo este teatro...

- De que se trata ?

- Pues... veras.- una gota de sudor frío recorrió su sien y su garganta se secó.- Desde hace bastante tiempo he sentido algo muy fuerte hacia ti. Al principio estaba confundida, aturdida... como podría yo sentir algo así por otra mujer ? Hemos pasado por tanto juntas ! - una lagrima rodó por la sonrosada y temblorosa mejilla de la muchacha.- Siempre he sido la típica chica enamoradiza pero... esto es muy distinto a lo que he sentido por cualquier hombre ! Contigo las mariposas vuelan por mi estomago y veo estrellas donde no las hay... se que mi amor es imposible ! Pero... lo siento ! Ya lo reprimía durante mucho... Así que ruego que me perdones !

Ami dejó el escurridero con el arroz en la pila. Limpió sus manos y secó la lagrima de su amiga con sus dedos. Después una tierna sonrisa se dibujó en su rostro.

- No hay nada que perdonar... Me alegra mucho que me hayas dicho eso... eres muy sincera... Yo también debo confesarte algo... - ella estrechó la mano de Makoto.- Nunca he sentido nada por nadie... siempre estaba tan ocupada con mis estudios que apenas me relacionaba con la gente. Después aparecieron las sailors, mi vida dio un giro... y te conocí. Puede que al principio no sintiera nada, pero... poco a poco...  surgió algo inexplicable. Sin embargo, han sido en estas vacaciones cuando he confirmado mis sospechas.

La muchacha de ojos verdes sonrió, se acercó a su amiga, y la estrechó entre sus brazos fuertemente. Sus labios se buscaron, como un alivio al sufrimiento... se rozaron imperceptiblemente, las mejillas de ambas, rojas como la sangre, hervían al compás de sus corazones.

Se apoyaron en la mesa y consumaron el beso... un beso largo y dulce... muy dulce... entre el aroma a especias que impregnaba la cocina...

Cuando Usagi salió de la ducha estaba mucho mas tranquila. Decidió no darle importancia al tema... era una cosa normal que dos personas se quisiesen ! Bajó las escaleras hasta llegar al hall. En ese momento Minako entraba a la vivienda. Su pelo estaba revuelto y su piel se había tostado, haciendo contraste con su rubia cabellera. Se notaba que había estado largo rato al sol.

- Hey Usagi ! A que no sabes a quien me he encontrado en la playa ? - preguntó la sailor del amor.- Pues a Haruka y a Michiru ! Estaba tumbada sobre la toalla, el bochorno hacia que comenzase a dormirme... cuando noté que algo me tapaba el Sol, al abrir los ojos... las vi ! Ellas poseen la otra propiedad de la isla... verdad que es casualidad ?

- S... si... - la chica recordó la escena de la noche anterior y no pudo contener que el rubor cubriera su  rostro.

- Te sucede algo ? Estas igual que anoche...

- No es nada... a lo mejor es que los nervios me han afectado demasiado...

- hhmmm... - Minako no estaba demasiado convencida con esa respuesta.- Mira, voy a ducharme... esta noche hablamos, vale ? Tienes que contarme todo lo que te sucede. No quiero verte así !

La joven del lazo rojo corrió escaleras arriba. Usagi la miró con ternura y sonrió.

- Gracias... Mina chan...

La comida fue agradable. Makoto y Ami decidieron mantener en secreto todo lo que había pasado, pues creyeron que el resto de sus amigas no entenderían su amor.

Rei deliraba por volver a Tokyo para ver a Yuichiro, extrañaba su cuerpo, sus abrazos, sus besos... la verdad es que la sailor del fuego había cambiado muchisimo. Ya ni se peleaba con Usagi, era mucho mas amable... puede que fuera porque se sentía feliz, además se al veía muchisimo mas madura y silenciosa... Durante todas las vacaciones se la veía distante, inmersa en sus pensamientos...

Aquella noche, la muchacha de las largas coletas rubias se encontraba en el jardín trasero, todos dormían ya, la luz de una farola llena de palomillas hacia el ambiente que pareciese mágico, ella necesitaba algo de tranquilidad. Estaba confusa, angustiada, impaciente... la marcha de Mamoru le había afectado demasiado, aunque se estaba realmente replanteando sus sentimientos hacia el chico, pues al estar tanto tiempo lejos, el amor parecía haberse enfriado.

- Mamo chan... - susurró amargamente.- Me dejaste... por que no me llevaste contigo ? Ya ni recibo cartas tuyas... no se nada de ti desde hace tanto tiempo... tantos meses... no te importo nada... además, cuando te llamo a la residencia nunca estas...

La joven escuchó unos pasos tras de si, se giró y se encontró la figura de Minako.

- Por que lloras ? - preguntó.- Acaso es por Mamoru ?

Ella no respondió, pero sus ojos fueron mas expresivos que su silencio. La muchacha del lazo rojo en la cabellera se sentó junto a su amiga.

- No tienes por que sufrir.- Sus dedos limpiaron las lagrimas de Usagi.- Entiendo perfectamente que sufres porque él no esta a tu lado... ya es mucho tiempo el que estáis separados...

- Minako...

Las dos se abrazaron.
- Soy muy feliz al tenerte como amiga !

- Usa chan... - la muchacha comenzó a acariciarle el cabello largo, dorado y sedoso.- No debes de sufrir mas... no permitiré verte triste... no lo soporto...

La luz de la luna reflejaba en el rostro de la joven y el sonido de los grillos hacían de la escena una imagen hermosisima.

Usagi pudo sentir su corazón latiendo con fuerza, se perdió en los ojos de Minako... esos ojos grandes, de un azul sereno, como el de un lago... Bajó sutilmente la vista y se fijó en aquellos labios carnosos y rojizos que, entreabiertos, desafiaban a ser besados...

Ella se acercó pausadamente a la muchacha... su corazón se encabritó, y la magia del momento la sedujo...

Sin embargo, en un ultimo segundo, algo la detuvo... la chica bajó su mirada al suelo...

- Lo siento... - susurró Usagi.- No se que me ha pasado... Perdona... Creo que todo esto me esta afectando demasiado...

- No hay nada que perdonar... - contestó.- Somos amigas desde hace muchisimo tiempo... un beso no es nada malo...

- Si, pero... ambas somos mujeres y... bueno... debo confesar que nadie, aparte de Mamoru me ha besado jamas...

- Esto no será un beso en si... mirémoslo de otro modo... solo es una muestra de amistad...

La sailor del amor se precipitó sobre su amiga y le propinó un rápido y corto beso en los labios. A continuación la miró :

- Ves como no pasa nada ?

Usagi estaba ruborizada al extremo. Pero, viéndolo desde el punto de vista de Minako, lo entendió como algo muy inocente... pero sintió miedo, pues no le había desagradado... era distinto a los labios de un hombre... era... mas dulce !

Sin apenas controlar lo que estaba haciendo, le correspondió a la joven el beso con otro de igual duración... un beso inocente y suave... Minako correspondió ese segundo, con un tercero...

Ambas se rieron... y así comenzaron el juego...
Pequeños e inocentes besos se sucedían, uno tras otro, al principio muy simple, pero poco a poco se fueron profundizando y llenando de pasión.

Pero Usagi reaccionó y se apartó bruscamente de la sailor del amor.

- No... no.. no ! Esto no esta bien ! - dijo exaltada.- Ambas somos dos mujeres ! No es muy correcto !

- Y por que no ? Que es correcto y que no ? Rompamos las reglas que nos tienen tan aferradas a la sociedad ! Y en cuento a que las dos somos del mismo sexo... sabes perfectamente que entre Haruka y Michiru hay algo mas que una simple amistad...

- Bueno... pero dejando aparte eso, yo estoy comprometida ! No puedo serle infiel a Mamoru después de casi cuatro años de relación !

- Pero... tu le sigues amando ? Hace casi nueve meses que se fue a los Estados Unidos y, por lo que me has contado apenas sabes nada de él ! Y si sabes... esas noticias son de hace cinco meses.

- El... él me quiere ! O.. al menos eso creo...

- Que te quiere ? Te quería cuando te dejó abandonada en Japón para largarse  a América ? Y cuando día tras día esperas esas llamadas que te prometió antes de irse y que nunca se cumplen ? Es eso amor ?

Usagi no respondió, sus ojos se empañaron mientras desviaba sus vista de los preciosos ojos azules de la joven.

- Dime ! Es eso amor ? Yo te puedo dar mucho mas que eso !  Porque yo estoy aquí contigo y no soy una promesa que nunca se cumple ! Soy real y no una mentira ! !

- Pero... tu no amabas a los hombres ? Y ese cambio tan brusco ? - preguntó confusa.

- Bueno... - contestó Minako serenamente.- Me parece que ha llegado la hora de contarte todo.- Soy lesbiana.

- Queeeeee ? ? ? ? - exclamó con los ojos muy abiertos.- pe.. pe.. pee.. pero...

- Lo he sido desde siempre, lo que pasa es que nunca quise admitirlo... Hace bastantes años, cuando solamente yo contaba con catorce y estaba en Inglaterra luchando contra el crimen como Sailor V... sabes que estuve saliendo con un chico mayor que yo que se llamaba Alan...
- S.. si

- Bueno... pues la historia no es exactamente como te la conté en un principio... Ambos salíamos juntos, pero una noche, Sarah, una amiga de la comisaria que también era lesbiana me sedujo de tal forma que acabamos besándonos. Alan lo vio todo... así que lo nuestro se truncó y él buscó apoyo en Helen, mi mejor amiga en esa época, hasta que acabaron enamorándose... yo estaba confusa por todo y con todos, no entendía nada de lo que me sucedía ! La noche siguiente fue el incidente del almacén, en el que ellos creyeron que yo perecí y.. bueno.. le resto ya lo sabes...

- Oh ! Vaya... - pudo decir Usagi.- Nunca imagine nada de eso !

- Je... tampoco nadie se lo imagina ! Ya procuré al llegar a Japón pulirme una fachada de chica enloquecida por los chicos ! Si te has fijado... yo nunca he estado ni saliendo ni enamorada de ninguno de ellos...

- Y los Three Lights ? Acaso no sentías nada ?

- Ja, ja, ja, ja, ja, ja... Eso era el típico fanatismo por un grupo musical ! Además, ellos no eran realmente ellos.. sino ellas ! Ja, ja, ja...

La muchacha de largas coletas doradas también rió, mas que nada reía por no saber que hacer, pues el momento era bastante complicado.

- Bueno... - musitó Minako con una sonrisa.- Es bastante tarde... creo que lo mejor será que me vaya a dormir... Buenas noches Usa chan...

- Buenas noches...

La muchacha de largo cabello dorado desapareció tras la puerta. La sailor de la luna cruzó sus extremidades y miró al firmamento nocturno:

- Me parece que ha llegado el momento de cambiar... no se si será para bien o para mal...

Una estrella fugaz recorrió la bóveda negra y la joven cerró sus ojos... acarició sus labios y sonrió...

La enorme mansión se encontraba en silencio cuando unos pasos sigilosos avanzaban por el corredor.

La puerta de la habitación de Ami se abrió lentamente... una sombra entró y cerró tras de si.

La muchacha de cabellos azulados dormía profundamente en su lecho, entre sabanas de raso. La ventana, semi abierta dejaba colarse una suave brisa con olor a mar que mecía las cortinas semi transparentes.

La sombra alzó sutilmente las sabanas y se metió dentro. Ami sintió una sensación extraña en sus piernas, que iba subiendo hasta llegar a su pubis y que seguía trepando hasta su vientre. La chica dio un leve gemido y se despertó sobresaltada. Al ver un bulto en mitad de su cama se asustó, pero al levantar las sabanas descubrió una cabeza castaña.

- Makoto ! - exclamó sobresaltada.- Que haces aquí ? Y en esas condiciones ?

- En mi cuarto hacia frío y me sentía muy sola...

- Pe.. pe.. pero... no puedes hacer esto ! - tartamudeó sonrojadisima.

La muchacha de cabellos largos esbozó una picara sonrisa. A continuación trepó por el cuerpo de la joven hasta situarse encima de ella.

- Claro que puedo hacerlo... - respondió con atractiva voz.

Makoto acercó sus carnosos labios a los de Ami, el primer roce hizo la sailor del agua sintiera una pasión incontrolable... ambas se besaron en la oscuridad...

La chica de ojos verdes deslizó sus manos por debajo del suave camisón de su amiga y le acarició los muslos. Pero poco a poco la mano fue mas allá...

- Para... para... - gritó Ami.- Yo... yo...

- Estas sonrojadisima... vamos ! No tienes por que tener vergüenza ! O.. acaso es que no quieres hacerlo...

- No es eso ! Claro que quiero ! Pero es que... es todo tan sumamente extraño... tengo miedo !

- No tienes por que temer nada... ambas estamos juntas y eso es lo importante.

- Te amo.. Mako chan...

- Yo también te amo Ami chan...

La chica de ojos azules se entregó por completo, ella besó los aterciopelados labios de la otra muchacha... el deseo las meció en una corriente de sensaciones que jamas habían experimentado... Sus cuerpos desnudos se rozaban suavemente, buscando el placer en cada movimiento... en cada caricia... en cada beso... todas las mágicas sensaciones del amor en estado puro.

La brisa ondeaba las finas cortinas de la habitación, mientras que la luz de la luna se colaba como un ladrón por la ventana y reflejaba en talle de  las dos sailors.

En el clímax, ambas dejaron escapar un gemido susurrante y cayeron rendidas... las suaves sabanas de raso cubrían su desnudez... se abrazaron y se miraron a los ojos.

- Te amo cada vez mas... - susurró Ami

- Crees que yo no ? Cada minuto que pasa me devoras el alma...

Cerraron su vista y cayeron en los brazos de Morfeo...

Al día siguiente Usagi se levantó muy temprano, todos dormían aun... Estaba confusa y alterada por todo lo que estaba sucediendo en su vida.  Se vistió con un fino y corto vestido de color rosa y marchó hacia la playa para ver el amanecer.

Una vez allí contempló la salida del astro rey.. tan bello... reflexionó durante toda su vida y, sobretodo en Mamoru... la verdad es que no sentía lo mismo por él, la relación se había enfriado muchisimo desde que se marchó a los EEUU. Ya ni la escribía ! Ella recordó su ultima carta... hacia ya tantos meses...

Querida Usagi

Estoy estudiando duro para poder graduarme. He hecho muy buenos amigos aquí... Iré a Japón en verano, estoy deseando estar contigo.

Besos

Mamoru

Esta breve misiva fueron las ultimas noticias que ella tuvo... las ultimas palabras... por supuesto que esa visita jamas llegó y sabía perfectamente que nunca llegaría.

Estuvo todo el día allá, sentada en la playa... mirando a un punto indefinido del horizonte... pensando y llorando...

Al fin el sol comenzó a ponerse por el plano horizonte anaranjado... la joven tenia los labios secos, los ojos humedecidos y las piernas encogidas, rodeadas por sus finos brazos.

- Usa chan ! - sonó una voz jadeante. Por supuesto que la muchacha hizo caso omiso, parecía que su mente se encontraba demasiado alejada de su cuerpo...

La voz provenía de Minako. La joven había estado horas buscándola ! Al verla sonrió, pero al percatarse del estado en el que se encontraba torció su labio. Ella se agachó junto a su amiga, dispuso una de sus manos en su hombro y la miró tiernamente.

- Sabes ? - musitó Usagi sin mirarla.- He sido una estúpida durante todo este tiempo... ahora he comprendido que Mamoru me ha abandonado...

La muchacha del lazo rojo en la cabellera abrazó a la chica.

- Yo estoy contigo... no tienes por que llorar...

- No tienes por que preocuparte.- Ambas se miraron.- Sabía que tarde o temprano sucedería algo así... Ha sido demasiado tiempo el que hemos estado separados y... verdaderamente, la relación se ha enfriado hasta tal punto que me he cuestionado muy en serio mis sentimientos... En realidad no le amo...

Minako abrió sus ojos de par en par, no esperaba escuchar esa contestación !

- Siempre me he aferrado a la excusa de que él y yo teníamos que estar unidos porque así debía de ser.- prosiguió ella.- Porque lo definía la historia... desde hace mucho tiempo conocía mi futuro... nuestro futuro ! En el que yo seria la Reina Serenity, soberana de Crystal Tokyo, junto al Rey Endimión y la pequeña Chibi Usa. Así que no me preocupé por cambiar mi destino... Pero ahora todo es distinto, he comprendido que tengo que vivir mi propia vida ! Si todo esto que tiene que suceder, va a ser en el siglo XXX ! Yo no estaré aquí para vivirlo, es decir... por lo menos con este cuerpo y en esta vida humana... así que... que me importa ! Al diablo con el futuro ! Quiero vivir el presente !

- Me has dejado realmente perpleja pero... tienes muchisima razón ! No retengas algo que todavía no ha sucedido ! Que ni si quiera te va a pasar en esta vida ! Aunque... me gustaría que esta vida... la vivamos tu y yo juntas...

Minako cerró sus azulados ojos y le dio un dulce beso en los labios a Usagi.

- Vivamos esta vida... tu y yo... juntas...

La muchacha de largas coletas rubias se apartó.

- Je... es curioso, pero no me siento disgustada con todo esto ! Hace unos meses... incluso hace unas semanas, me hubiera escandalizado pero... por que no amar a quien tu quieras libremente sea quien sea ? El amor es algo que no se detiene.

- Exacto...

- Yo también quiero vivir esta vida contigo Mina chan...

Las dos féminas se besaron apasionadamente bajo el anaranjado cielo del atardecer tropical mientras que la Luna hacia su aparición en el firmamento, haciendo que el manto de la noche las cubriera.

- Ya no me importa lo que pueda suceder... estaremos juntas ahora... y para siempre...

Y continuaron amándose entre aquella oscuridad... solo velada por la tenue luz de la Luna.

A la mañana siguiente todas las sailors hicieron sus equipajes, ya que ese día regresarían a la gran urbe de Tokyo.

Rei, a pesar de habérselo pasado mas o menos bien, estaba entusiasmadisima, pues extrañaba a Yuichiro y necesitaba verlo tanto como respirar. Y dentro de esos pensamientos, la muchacha era totalmente ajena de conocer todo lo que había sucedido en la isla durante esas vacaciones.

Durante el trayecto de regreso ambas parejas se mostraron bastante cariñosas, pero sin llegar a extremos. En el avión desde Okinawa a Tokyo Minako estrechó la fina mano de Usagi.

- Ahora puedo decirte todo que siento hacia ti cuando quiera, verdad ? - preguntó la joven del lazo rojo en la cabellera.

- Claro que si... - respondió la chica tocando la naricita respingona de la sailor del amor con su dedo.

- Te amo tanto... - susurró rozando sus labios con los de ella.

Ambas levantaron la vista debido a que notaron que alguien las miraba, y se toparon con la cara de Makoto. Ella se había girado para comentarles una cosa, pero al verlas en esa actitud se quedó tan desconcertada que no pudo apartar la vista de sus dos amigas.

- Errrr... No pasa nada ! Por mi podéis continuar ! - dijo ella.

- Esto... - ambas rubias estaban ruborizadisimas, y bajaron la cabeza sin saber que decir.

La joven castaña sonrió y llamó a Ami para que se girara junto a ella.

- Que sucede ? - preguntó la muchacha de cabellos azulados.

- Creo que esto va a resultar interesante que lo veáis.- dijo Makoto a las dos chicas.- Ami chan...

Ella le propinó un apasionado beso en los labios a sailor Mercurio, haciendo que a continuación volviera a su posición original bastante sonrojada.

Los ojos de Minako y Usagi se abrieron de par en par.

-  Bueno... en algún momento lo tendríais que saber... jejeje... así ha sido mucho mas fácil para todas, no creéis ?

Al final todas rieron... Sabían que a partir de ese momento una nueva vida les aguardaba a todas...

FIN

Notas de la autora : A pesar de haber escrito muchisimos fanfics, este es primero en el que me atrevo a introducirme en el hentai y en el yuri. Me inspiró en escribir esta historia la cantidad de doujinshis lésbicos de Sailor Moon, pero todos ellos eran demasiado... errr... de argumento simple y sin cordura. Es decir, sexo y lesbianismo sin razón aparente, pero sin la primera cosa no tiene ningún sentido. He pretendido escribir todo con el mayor sentido de lo hermoso y racional posible. Espero que os haya gustado ! Yo soy absolutamente heterosexual, así que la mayoría de las escenas y descripciones han sido puramente intuitivas ! La verdad es que no tengo mucha idea ^^UU Pero creo que el amor es universal sin importar condición, no os parece ? Para cualquier duda, sugerencia, halago, critica, tomatazo, etc. podéis escribir a lucychan84@hotmail.com  visita mi página en http://www.lucychan.tk/